miércoles, 16 de diciembre de 2015

Décimo día

Décimo día: firmeza. Las amenazas eran la semana pasada vagas, apenas gritos  sin definición, las bravuconadas de unos indignos que no aceptan la derrota y no entiende lo que les dijo el país. Ahora han tomado forma, se hacen peligrosamente reconocibles. Sin dejar de señalar las agresiones particulares como son los despidos a personas, el asunto de la televisora de la Asamblea Nacional y tantos otros donde la fuerza del monstruo se ha ensañado de manera ilegal y soberbia, debemos estar atentos a las acciones de la mafia gorila. Maduro ha señalado que la Asamblea electa es “ilegítima”, que se trata de un “golpe electoral” y ha advertido  “No crean que esto se va a quedar así, nosotros vamos a cambiar esta situación”. Ya lo están haciendo. Cabello ayer instaló un “Parlamento Comunal Nacional” con personal elegidas por él, no por las comunas como establece la ley. Con esto ha cumplido desde adentro de la Asamblea las amenazas de los pandilleros menores -Aissami y García Carneiro-  de llevar al “pueblo” (que no son más que sus fuerzas de choque y matachines a sueldo) para impedir que se instale la Asamblea electa por los venezolanos. También se ha mencionado las impugnaciones a los diputados ya proclamados y con  credenciales. Jorge Rodríguez pide revisión de actas por supuesto fraude, ellos que han controlado todos los hilos del poder. Por último la elección de los magistrados del TSJ, que señalan los expertos, solamente por el saltarse los plazos establecidos por la ley, de hacerse en la fecha que han anunciado sería totalmente nula.

Estos y otras reacciones del gobierno son un golpe de estado a la Constitución. Se hace ignorando el estruendoso rechazo que le hemos dado el 6D. Se trata de desconocer la voluntad firme expresada por medio del voto (un voto especialmente valioso en medio de las amenazas generalizadas y sobre todo particulares sobre miles de venezolanos). No tienen quien los respalde en la calle y solo les queda las raterías leguleyas. Que este golpe se esté realizando paso a paso, usando vías que parecen legales pero realmente fraudulentas  y realizado desde las instituciones, no por ello deja de ser un golpe de estado flagrante y como tal la MUD y los venezolanos debemos tomarlo.

No vale siquiera recordar la bufonada del documento de reconocimiento de los resultados. Pero desconocer la aplastante derrota propinada por la mayoría de los venezolanos y sobre todo pretender ignorar que ella es la respuesta clara y contundente de los ciudadanos al desastre y la destrucción en que han sumido el país, a sus modos delincuenciales, las permanentes mentiras y engaños, el rechazo al insulto a la inteligencia de la gente y violar su dignidad, a la pretensión -aunque evidentemente fracasada- de convertirnos en rebaño dócil, embrutecidos por el afán de la mera sobrevivencia.

Parece que no se han dado cuenta siquiera de que son ahora la minoría, los escuálidos y que la oposición ha ganado la Asamblea Nacional que es, sin lugar a dudas, por su carácter de representación del pueblo, el poder público más importante. Y por último no terminan entender que todas estas acciones lo que hacen es mostrar su debilidad y desespero y que apuntan a la liquidación no de la Asamblea Nacional, regalo de libertad que se han dado los venezolanos, de la MUD sino a la infame morisqueta de revolución y sus cabecillas.

Estoy firme hija. Tranquilo pero firme. No voy a dejar que nos quiten la sonrisa del rostro

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Tercer día

Tercer día: prudencia. Ayer Maduro mostró de forma aberrante la naturaleza del chavismo y su etapa terminal que tan acertadamente lleva su nombre. De su histeria fascista sólo vale la pena recordar el resentimiento infantiloide contra la mayoría de los venezolanos que votaron en su contra, las amenazas -de las cuales ya se han visto cumplimientos concretos hoy- de no dar los beneficios sociales que le corresponden como jefe del Estado, convertidos ahora en dádivas graciosas que son negadas a los siervos desobedientes y malagradecidos, el idiota maniqueísmo dónde están de un lado los “buenos” y del otro los “malos”, es decir, la inmensa mayoría del país.

Esa es la revolución bolivariana, lo que siempre hemos sabido, pero ahora dicho por la boca inmunda a todo el país de su líder.

Pero quisiera resaltar especialmente el problema de la legitimidad. La legitimidad del poder estuvo anclada a veces en Dios, para otros en la historia y sus sentidos inexistentes, en el destino manifiesto o en la farsa de la utopía. Que lo sea en la ciudadanía, no solamente es un rasgo democrático con un contenido moral, sino que también tiene una razón fundamental: la racionalidad no es algo inscrito en la cabeza de cada uno, sino el producto que se teje en una comunidad a través del lenguaje. Nuestro yo se forma en oposición y acuerdos con los otros. Las razones no son solamente “mis razones” sino lo que en ese hacer y rehacerse continuo es el producto de nuestras interacciones. De ahí se establecen consensos más o menos razonados. Así se determina lo verdadero, así también lo real. Es por ello que Maduro y su camarilla son la nada.

Maduro y sus cómplices saben desde hace tiempo que han perdido toda legitimidad. La sangre y vitalidad que mostró el chavismo hace tiempo se secó. Sólo quedan las cada vez más patéticas bufonadas y amenazas de una pandilla de malvivientes. Es por esto que no pueden reflexionar, hacerlo significaría reconocer el esperpento que son. Sería entender y asumir cuáles son las razones por las que millones de venezolanos han decidido darle la espalda. Comprender que la sobrevivencia solamente está en asumir la realidad. Esto lo saben, pero hacerlo completamente consciente y asumir sus consecuencias significaría dejar de ser lo que son. Su patético drama es seguir por la cada vez más desembozada malignidad para intentar sobrevivir o negarse y por lo tanto acabarse a sí mismos y devenir otra cosa. Del primer modo -que parece ser el que se vislumbra como más probable- seremos nosotros los que produciremos su liquidación. Esto por las vías que ellos mismos han puesto en nuestras manos. El 6D es el primer paso de este camino. El segundo sería dinamitarse por mano propia.

La MUD debe insistir en la estrategia que tan buenos frutos le ha dado. No caer en la lógica psicótica de Maduro sino dejar que él mismo llegue a la hez de su propia sustancia. Dejarlo que se cocine en su propia salsa. Esto significa que la Asamblea haga su trabajo, le muestre al país que cumple lo que ha prometido, resista hábilmente sus ataques y haga evidente, cada vez más para mayor cantidad de personas, la necesidad de salir cívicamente de los miserables que nos gobiernan. No es tiempo de bravuconadas, de los modos destemplados, de la faena de pandillero de la esquina. Además esos siempre han sido los de Chávez y su prole. No hace falta, sólo hay que mover bien las piezas del tablero para que ellos mismos ahoguen a su rey de pacotilla.

Lo sé hija, afuera suenan las fieras. No temas, aúllan porque nos tienen miedo, porque saben que están perdidas.

martes, 8 de diciembre de 2015

Segundo día

Segundo día: consolidar la victoria. Dentro de la trapacerías y triquiñuelas de la mafia gorila está la opacidad en todo lo que interesa a los ciudadanos, lo que es de su absoluta incumbencia. La información que es esencial para entenderse, tomar decisiones, planificar, reflexionar –y por tanto criticar- no está disponible. Los datos macoreconómicos, las cifras de homicidios, el boletín epidemiológicos, son ejemplos que por dichos hasta el cansancio no dejan de ser escandalosos. El CNE en esto ha sido un ejemplo claro desde la noche del domingo hasta hoy. En un sistema automatizado, donde se tiene la información de manera muy rápida es insólito que no se tenga el cuadro completo de las elecciones para la Asamblea Nacional. Por supuesto, el motivo no es técnico, ni siquiera político sino canallesco y delincuencial. El CNE y sus amos tienen muy poco margen para alterar los resultados –poco, no ninguno. Se trata más bien de la idea de crear zozobra, que se levante el oleaje de los rumores, la duda. Se crispan los ánimos y ahí sí pueden sacar mucho provecho del miedo, la impotencia, la ira. Eso es lo que han hecho todos estos años. Esa son las bajezas del poder.

Hoy ya hay certeza de la mayoría calificada, 2/3 de la Asamblea. He dicho que esta es una inmensa victoria moral, porque se hizo contra el abuso obsceno del poder contra la oposición, pero también sobre todo porque representa la valentía de millones de ciudadanos que decidieron enfrentar un gobierno que se había metamorfoseado en un pran, que nos pensó a todos, pero sobre todo a los más humildes, como sus lacayos a los que podía mandonear a voluntad. La gente se reveló cívicamente no solamente contra el miedo y el chantaje, sino también contra la complicidad delincuencial y la compra de voluntades por dinero o baratijas. La nueva Asamblea debe hacer el esfuerzo inmenso de honrar esa representación y no defraudarnos. Mencionamos la necesidad de negociar pues es el modo propio de la política, pero más allá de los fines estratégicos está la rectitud que se expresa en atenerse a la Constitución y las leyes. Hoy estamos disfrutando las mieles de un triunfo que nos ilumina el futuro, pero mañana comenzaran los claroscuros, las necesarias mediaciones, las amenazas que suponen enfrentar el abismo de la crisis y al mismo tiempo el monstruo moribundo pero con recursos para incendiar al país. Evitar el envilecimiento del poder por supuesto no es solamente un cuidado de cada uno de los diputados y de su conciencia, falible, limitada y cambiante (como la de todos nosotros) sino de la vigilancia y crítica de la ciudadanía que los eligió. De esas amenazas hay que mencionar, porque el país ha sido víctima de ella, la táctica mafiosa del gobierno de comprar adhesiones en la Asamblea. Los nombres de William Ojeda y Ricardo Sánchez deben ser los últimos ejemplos de la traición y la inmundicia en los modos gansteriles de chavismo.

La MUD ha tenido una conducta que en un primer vistazo parece más pasiva, acaso timorata pero que es la apropiada si nos atenemos a los resultados. Es de reconocer que se han mantenido firmes, resistiendo y en las últimas 24 horas, han mostrado los dientes para defender la victoria. Pero esta falta de ángel y carisma, este tono pausado, también tiene un lugar en la nueva Venezuela que comienza a asomarse. Debe ser acaso el nuevo carácter del hombre público. El político que no basa su liderazgo en su personalidad avasallante, en su carisma, sino en la eficiencia, en lograr objetivos que beneficien a la mayoría, en respetar la ley. Pero sobre todo, ser consciente de que el hacer político consiste en tratar de articular consensos que giren alrededor del diálogo racional, que ve solo la fortaleza en el trabajo con los otros, que entienda los disensos y no piense que la única estrategias con los contrarios es aplastarlos como enemigos. Para fundamentar esos consensos hace falta negociar (palabra que aún tiene el aire de traición y cosa oscura que le imprimió la anti-política) y para negociar hace falta tener la actitud de reconocer al otro y admitir que puede tener razones más adecuadas que las propias. Nadie tiene la verdad definitiva ni “sabe cómo es la cosa”. Por supuesto, la danza de los egos siempre estará presente pero hemos visto cómo han quedado arrinconados. Ha sido una estrategia derrotada. La gente de la MUD ha hecho gala de este tono moderado, sobrio, sin la gritadera y tono cuartelario, sin los embrujos de la megalomanía, y eso ya es un buen pie para seguir adelante.

Sí hija, despierta, que ahora sí podemos soñar de verdad.

lunes, 7 de diciembre de 2015

7 de diciembre 2015

Primer día: Ganamos!!! todos los indicios apuntaban a ello. La descomposición del chavismo-madurismo, la brutal crisis económica, el cansancio a la maquinaria de odio, represiva, sectaria y ciega. Toda la energía acumulada en estos dos años, la asfixia que todos sentimos, la sensación de que no había salidas se encauzó en esta inmensa avalancha de votos. Percibí indicios ayer: la diana no sonó, algunos puntos rojos que vi sin alma, con unos militantes en actitud totalmente distinta a la de años pasados, donde se pavoneaban su poder, soberbia. Pero sobre todo, esa mezcla de rabia y convicción de la gente de oposición -que es una mayoría aplastante ahora en el país- de pensar que lo posible se puede hacer real. Lo logramos, como ciudadanos empujamos a la historia. Hoy es el primer día, hoy es solo el comienzo de una ruta ardua. Más allá que nuestros representantes tengan lo que parece una mayoría calificada en la Asamblea Nacional, el viraje histórico se ha dado. Los horizontes son ahora amplios.

El discurso de Maduro de "reconocimiento" fue un intento desesperado de mantener cohesión y seguir en la ruta que los ha llevado a esta quiebre. No habló de diálogo, no asumió que había cambiado el país, minimizó la victoria de la mayoría del pueblo venezolano. Derrota de mierda Maduro.

Con la MUD a la cabeza, los venezolanos verdaderamente tuvimos una victoria épica. Contra un Estado-gobierno que abusó de los recursos de todos en su provecho, de la hegemonía de los medios, de las amenazas a particulares en sus ámbitos pequeños (la gente en las misiones, trabajos, grupos sociales, etc.) y al país en general a través del vociferar obsceno y violento del alto gobierno, de la maquina de control social que han ido tejiendo. pero ayer pudimos derrotarlos, mostraron sus que tal vez anuncien su derrumbe, de las complicidades en el delito y atropello. Pudimos hacerlo, les ganamos, mostramos que sí podemos, con valor y determinación. El poder omnímodo se mostró como lo que es: un fantasma, una cáscara si se le vacía de la legitimidad de la gente, de los ciudadanos.

En este sentido, sin pretender nada definitivo puede haber muestras de una nueva subjetividad social que se va formando. Debe ser una gran tarea de todos el impulsarla. Que la gente se haga cargo de sus propia realidad, que se entienda que la soberanía les pertenece, remplazar, como tanto se ha dicho, la idea de pueblo por el de ciudadanos libres. Profundizar la idea de autonomía del Estado-gobierno y de que la realidad no es algo que nos sucede, nos aplasta sino de la que somos autores.
De la misma manera es una oportunidad de oro para comenzar una transformación institucional. No solamente las ansiada y urgente separación de los poderes ante el monopolio que se instauro a partir de Chávez, pero que tenía ya antecedentes perversos en el bipartidismo. Pienso sobre todo en darle a la Asamblea el protagonismo frente a la secular macrocefalia del ejecutivo. Otorgarle a los representantes de los ciudadanos mayor peso específico en la arquitectura del poder que al ejecutivo.

El gran reto es la crisis económica. Si no me equivoco en la posición del gobierno, es poco lo que desde ya se puede hacer. Sin embargo se pueden comenzar a enviar señales al país y afuera de confianza en que hemos comenzado los cambios, que una racionalidad económica y política se va abriendo paso. Se deben al menos afinar estrategias para transitar este camino con el escenario de cooperación con el gobierno o en contra de él.

Esta, además, de política es una gran victoria moral. No de unos héroes angélados, sino de personas que han decidido una lucha política opuesta a como la ha hecho una camarilla mafiosa corrompida y delincuencial. Hay que preservar este carácter moral que debe ir de la mano con una sabiduría práctica una prudencia que vaya indicando paso a paso los objetivos y bienes particulares y los más fundamentales y amplios. Especial cuidado, sobre todo, con las necesarias negociaciones que hay que mantener con el chavismo, los acuerdos que se deben pactar. Pero por otro lado poner como objetivo vital para nosotros como sociedad la justicia ante el latrocinio y el abuso del poder sobre los ciudadanos. También debemos reorganizar el mapa de la otredad y la mismidad ¿quienes somos ahora? ¿quienes que eran los otros ahora son los nuestros? ¿cuál es el lugar de los otros?

Hija mía, el futuro siempre es posible, siempre podemos mejorarlo, a veces es más fácil, a veces más difícil. Me gusta que tengas muchas referencias, que juegues con las pertenencias, que no estés atada, pero este país que es nuestro ya no tiene que ser un castigo, ahora es más una promesa, Nosotros seguiremos luchando para, poco a poco, cumplirla.

Debemos seguirnos pensando y haciendo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La intervención de las fieras

La canalla chavista-madurocabellista está interviniendo las Universidades, creen que van a cumplir su viejo anhelo. El fascismo que los constituye pretende así controlar el único reducto del estado venezolano que no ha caído bajo su lógica ruin y destructiva. Pero se equivocan si creen que vamos a someternos y entregar la Universidad para que la destruyan y envilezcan como han hecho con todo el país.

Olvidan que la mayoría hemos resistido estos quince años de atropellos, que somos conscientes de la fuerza moral que tenemos frente a la descomposición que los ahoga, que sabemos que representamos los anhelos de miles de personas, que en las aulas universitarias está mucho del futuro que cada vez tenemos más cerca.

Somos herederos de una tradición de lucha y rebeldía intelectual y políticas que ellos han traicionado desde las miasmas del PSUV. No vamos a dar un paso atrás, no le vamos a ceder un milímetro de nuestras Universidades, las del pueblo, las de la gente. A lo mejor a la fuerza de fusil entran. Puede que nos saquen de nuestras aulas, laboratorios y cubículos, impongan autoridades y nos amenacen y chantajeen pero no los vamos a obedecer, no seremos los sirvientes dóciles y fieles a los que están acostumbrados y que es la única manera como entienden a los otros. Como todos ellos -por cierto- lo fueron de Chávez.

Hablo por mi y sé que por miles de profesores, estudiantes, empleados y obreros. Se equivocaron de objetivo, los universitarios no vamos a rendirnos y 300 años de la Universidad venezolana que ha permanecido mientras que los tiranos que han tratado de someterla son polvo, es la mejor prueba.

Los estamos esperando.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Paro en la Universidad Venezolana

La comunicación que le he escrito a mis estudiantes para invitarlos a unirse a la lucha por la Universidad.

Apreciados estudiantes

Como ya deben saber, ayer martes 8 de Septiembre, en la asamblea de la APUCV, que es la asociación de profesores de nuestra Universidad, se confirmó el paro indefinido. La primera razón, aunque no la fundamental, es que en la mesa de negociación con el gobierno se aprobó, en contra de lo acordado por todos los profesores en consultas en la mayoría de las Universidades del país, una tabla salarial que nos somete a niveles que están bajo los límites de pobreza. Ningún profesor de ninguna universidad pública puede adquirir la canasta básica y muchos (dentro de los que me incluyo) la canasta alimentaria. Pero les señalaba que esta no es la razón principal del paro.

Como les he dicho en el salón de clases y mediante comunicaciones similares a ésta, el gobierno tiene desde hace más de diez años la necesidad de controlar la Universidad venezolana, especialmente las autónomas. Como no cuentan con la mayoría política dentro de ellas para hacer las reformas que quieren, han decidido destruirla mediante cuatro estrategias que muestran la cobardía y crueldad que le conocemos.

1.- El presupuesto de la UCV ha sido el mismo desde el 2007, eso ha deteriorado cada vez más el desempeño de cada una de las actividades que se desarrollan en la Universidad, especialmente la docencia y la investigación. No hay recursos para mantener laboratorios, bibliotecas, garantizar la adecuada formación de los profesores y con ella la calidad de la educación de ustedes, adquirir elementos fundamentales para la cotidianidad (equipos, mobiliario, ni siquiera papel e insumos para impresoras), aumento de becas, servicios de salud adecuados para estudiantes, profesores, obreros y empleados, mejoramientos de la planta física, adecuación tecnológica, recuperación y mejoramiento de la planta física, entre un infinidad de deficiencias que sentimos a diario.

2.- En segundo lugar los salarios han sido, y ahora más, salarios miserables. Han llevado a profesores formados y con una gran experiencia en la docencia e investigación a renunciar a las universidades y la mayoría irse país. Las universidades se quedan sin profesores, muy pocos quieren formarse para serlo. Eso hace que se cierren materias, que la calidad en su formación no sea la adecuada y eventualmente colapse la Universidad.
3.- El tercer elemento es el acoso judicial: en las universidades autónomas se hacen elecciones para elegir a las autoridades que conducen la universidad. El gobierno ha prohibido que se realicen esas elecciones si no se hacen bajo un reglamente ilegal y antiuniversitario. Las autoridades luego de más de dos períodos en el ejercicio de sus cargos se han agotado al no haber la renovación necesaria en todos los niveles. Eso los incluye a ustedes, porque los estudiantes también son autoridades en las universidades autónomas al formar parte de los Consejos de Escuela, de Facultad y Universitario, que son los órganos que dirigen la vida universitaria.

4.- Por último la agresión de colectivos armados y otros delincuentes que continuamente, sobre todo en momentos de conflictos, han entrado a los recintos universitarios –en especial en nuestra UCV- y han agredido a miembros de nuestra comunidad, destruido bienes, creando zozobra y temor dentro de lo que debería ser un ámbito de paz y estudio. Ninguno de esos agresores ha sido procesado por esto y muchos, más bien han sido públicamente recompensados por sus delitos.

Esa razón, la de denunciar al gobierno y articularnos para defender las universidades, es la que ha motivado el paro que convocan los profesores pero que queremos se nos unan los estudiantes y los gremios de empleados y obreros. La Universidad ha sido la conciencia de la sociedad, su espacio de reflexión y donde se han producido muchas de las soluciones a importantes problemas de la sociedad, donde se forman los profesionales que con sus conocimientos deben conducir el país, tanto en el sector público como en el privado, aquí se desarrolla la mayoría de la investigación científica. Los universitarios hemos luchado por mantener la autonomía e independencia de las políticas gubernamentales que con el tiempo hemos constatado cuan perjudiciales y perversas han sido para los intereses de las grandes mayorías de la sociedad venezolana. En su posición de no dejarse dominar por el gobierno, las universidades han mostrado valentía y firmeza –somos las únicas instituciones del estado venezolanos que hemos resistido a los intentos de dominio y control gubernamental- pero también claridad, dados los resultados que tenemos ahora en nuestro depauperado país consecuencia de las políticas de los últimos 15 años.

Esta es la verdadera razón del conflicto de los profesores universitarios. Se trata de la dignidad, decencia y de lucidez para defender la academia y con ella al país. No es la primera vez que las universidades y sobre todo nuestra UCV han sido la vanguardia de las luchas por la libertad en Venezuela. Esta es la razón por la que ustedes también deben integrarse a este conflicto que tiene años produciéndose pero que ahora tal vez tenga su momento culminante. Los llamo no solamente a la solidaridad con sus profesores que siempre y la mayoría de ustedes ha expresado y muchos acompañado en la calle, en protestas, reuniones, actos y en su hacer cotidiano. También para que dentro de ustedes, en el sector estudiantil, aquí en la Escuela de Economía y en el resto de la Universidad, levanten sus propias banderas de lucha con temas y preocupaciones propias y con su organización, sus objetivos particulares, sus preocupaciones y deseos sobre cómo deber ser y qué necesita la Universidad para funcionar adecuadamente y juntos a los profesores, obreros y empleados, estemos dispuestos a defender la UCV.

Tal vez en este conflicto de los universitarios todos, unidos contra un gobierno canalla y tramposo esté uno de los frentes más importante de la liberación de nuestro país en este momento de sombras y dolor y sobre todo para que ustedes tengan un futuro que no se limite a sobrevivir que es malvivir en Venezuela o encontrar las formas para irse a otro lado. No son responsables y no se lo merecen, pero sí pueden cambiarlo.

¡¡Todos juntos podemos luchar para salvar a la Universidad y con ello de algún modo, a nosotros mismos!!

domingo, 12 de julio de 2015

Disociados

El aislamiento de la mafia que nos gobierna, sumado a los privilegios económicos -a nuestra costa- con los que se "adornan" ha devenido en una de las claves de nuestra tragedia. Esta es la principal causa de su incapacidad de comprender desde su posición la vida que llevamos todos los venezolanos, el sufrimiento cotidiano, la inmensa rabia, la imposibilidad de vivir con dignidad, la frustración, el ahogo, la desesperanza.

La casta en el poder entiende perfectamente bien la situación. Eso se constata en las ruindades y canalladas que hacen para mantener este estado de cosas en la que ellos son los únicos beneficiarios. Es decir, esa comprensión es solamente "cognitiva - instrumental". Se trata de saber como usar los medios (especialmente las necesidades y carencias de una mayoría) para articularlos en función de su fines de rapiña: acabar con las sobras del banquete que solo ellos devoraron.

Únicamente el acompañamiento desde el pathos, hacer de uno el dolor del otro, es que puede surgir la verdadera solidaridad y la comprensión más clara de lo que pasa en el país. Si tuvieran la decencia de oír a la gente en la cola, sentir el miedo que permanentemente sentimos por la vida de familiares y amigos ante la violencia hamponil, la angustia por la falta de un medicamento vital, la negación de un futuro amable, de la posibilidad de proyectos vitales en todos, que hace que cada día nos quedemos más solos y más tristes... Así tendrían efectivamente una idea de la realidad del mapa histórico que nos configura. El verdadero gesto de nuestro rostro.

Estar "dentro" de nuestra realidad, el vivirla como la luchamos y padecemos todos, les obligaría a sentir la necesidad de hacer cambios efectivos para salir de esta catástrofe (a pesar de que signifique limitaciones a su poder), les impediría continuar con la cada vez más deficiente invención de mentiras y lo estéril que se ha vuelto la polarización política como herramienta táctica, frente a la unidad del padecimiento común. Les haría darse cuenta de la farsa de un discurso igualitario frente a las escandalosas muestras -que ya poco se molestan en ocultar- de riqueza y privilegios. Les permitiría olfatear el odio hacia ellos que se grita con voz más y más alta. Los invitaría a ofrecer disculpas por los gigantescos errores que siguen cometiendo y, sobre todo, les pondría delante el futuro que les espera más allá del inevitable derrumbe de esta mierdero en que convirtieron nuestro país.