jueves, 1 de septiembre de 2016

Algunas notas sobre la marcha del 1 de septiembre

- Nunca he visto tanta gente reunida. Pero no se trata de densidad. Eramos ciudadanos comprometidos ejerciendo su fuerza política evidentemente reponteciada.
- Personas de todo tipo, clases sociales, orígenes unidos por un mañana distinto. Sentí a los miles que somos mirando más al futuro que al ayer o al ahora.

- Marchando por la avenida Libertador pasamos por PDVSA La Campiña. Los militantes rojos rojitos, antes tan agresivos y prepotentes, estaban totalmente desarmados viéndonos. Se les notaba la derrota en el cuerpo.
- Fue muy llamativo cuando volaron los drones. El entusiasmo y la alegría de la multitud que resiste la dictadura y el inmenso deseo de libertad se simbolizaron perfectamente en el aparato volando sobre nosotros.
- Los indios pasaron al lado de nosotros en fila, muy modestamente, rodeados de una multitud que los aplaudía a ellos y a su gesta.
- Cansados decidimos tomar algo en una fuente de soda en un Centro Comercial. Las pantallas mostraron imágenes de una televisora extranjera reseñando la marcha con las contundentes imágenes. Todos estallamos en aplausos y vítores e igualmente la rechifla ante las imágenes de Maduro e Istúriz fueron unánimes. Me gustó observar la sonrisa de los mesoneros entre la gente alborotada.
- Me encuentro a Nacho Ávalos, querido amigo, compañero de la Universidad y miembro de Ojo Electoral. Me dijo que, en la jerga de fanático del beisbol, lo de hoy fue un batazo. No solamente en Caracas, sino que sus contactos le informaron del éxito en varias ciudades del interior.
- Diosdado Cabello escribe un tuit con  una foto señalando el "éxito" de la concentración en la Av. Bolívar. Era una foto del 2012. Pocas veces un error descubre tanta verdad.
- Hay una agenda de protesta y movilización nacional. Debemos seguir con el mismo impulso. El gobierno ha recibido un derechazo descomunal, mantengamos el ritmo para no dejar que se recupere. Nos falta poco, seguramente muy poco. Vamos a vencer.

lunes, 29 de agosto de 2016

1 de Septiembre


No es un milagro ni un alzamiento violento. Es política. Es decir, los ciudadanos ocupándonos de nuestros asuntos y, sobre todo, de ese fundamental que es defender y ejercer nuestra soberanía, la posibilidad de decidir sobre la organización política que queremos darnos, hacer posible el futuro que deseamos. Eso que en una sociedad democrática se hace en buena medida –pero no únicamente- con el voto, en Venezuela tenemos que hacerlo en la calle, presionando al gobierno, obligándolo a que el Estado y sus instituciones respondan a nuestros intereses, los de la mayoría de los ciudadanos y no a los del grupo minúsculo que lo ha secuestrado para su conveniencia.

Lograrlo requiere un coraje inmenso. Los capos de la mafia que nos gobierna hacen lo único que pueden: amenazar, amedrentar, oprimir y chantajear para reducir nuestra potencia como sociedad. A los empleados públicos, los que se “benefician” de los CLAPS, a los espontáneos que han comenzado a realizar sus particulares formas de protesta y a los presos políticos, que usan como rehenes. A todos nosotros de un modo u otro. Por otro parte ofrecen comida en mercados el 1 de Septiembre (no un futuro de justicia, libertad, equidad. Tampoco electrodomésticos, dinero, casas, carros, sino solo comida) para que la inmensa mayoría desesperada por el hambre elija aceptar la momentánea limosna doblegando su condición humana y dejándolos como animales ocupados únicamente de su sobrevivencia.

El miedo y el hambre son las únicas formas que le quedan a esta pandilla malvada y rapaz para intentar prolongarse en el poder. Es esa la negación más fundamental a todo lo que han dicho durante estos años. Aún pretenden convencer inútilmente a la gente que los odia y desprecia, que ellos son sus representantes y voceros, que desean solo el bienestar para el pueblo y que hacen todo lo posible por superar la crisis que ellos mismos han producido por sus errores y corrupción. Por esas complicadas idas y venidas de la conciencia pretenden engañar -aunque también saben lo inútil que resulta- y son conscientes que lo único que consiguen es aumentar la dosis de repugnancia y la ira que producen en todos nosotros. Por ello se apoyan en las armas. Excepto por los militares que los sostienen, a quienes han entregado el país como botín, el resto es un inmenso huracán que ruge a su alrededor y que finalmente los borrará.

Tengo mis diferencias con la MUD y con la manera en que se ha convocado esta Toma de Caracas. Sé que a muchos el miedo a la represión y la necesidad impedirán que asistan, que funcionarán los medios que ya están usando para impedir que la gente ejerza sus derechos políticos. Pero incorporarse a la lucha es lo que debemos hacer. La presencia en la calle, presionar por el revocatorio, exigir los derechos y el respeto a las leyes. Todo eso enrumbado finalmente a quitarnos de encima a la dictadura criminal. No es con milagros de algunos iluminados, con la intervención de potencias sobrenaturales. Tampoco con la súplica a los militares que nos han gobernado de manera tan imbécil, robado de forma tan voraz y reprimido con tanta sevicia durante todos estos años que lograremos la libertad y la democracia. Ni con una violencia inarticulada y ciega que logre reforzar, lejos de disminuir, el poder de los verdugos.

Es con nuestro esfuerzo, con la resistencia y con la toma de conciencia cada vez mayor de nuestra potencia política que lo lograremos. Para ello es fundamental la calle, el espacio político por excelencia. Reconocernos como ciudadanos unos a otros en la acción colectiva, comenzar a andar juntos de nuevo. Por ello la ciudad será el lugar privilegiado para mostrar nuestra voluntad al cambio y gritar a todo pulmón que no le tememos a las botas militares y a los fusiles, a los chantajes y amenazas de los capos, que sabemos que nosotros hacemos nuestra propia historia. Esa es la importancia del 1 de septiembre.

Se ha señalado muchas veces como este gobierno ha logrado convertir en actos heroicos lo que podían ser acciones más o menos normales en una sociedad libre: elecciones, protestas, la misma petición de respeto a la constitución. La valentía y tenacidad que tuvimos para validar las firmas frente a todas las trampas y zancadillas con que trataron de impedirlo es una muestra importante de esto. Muchos fueron héroes, no bélicos, no iluminados sino civiles y políticos. Ahora tenemos la oportunidad de que el 1 de Septiembre todos lo seamos y que ejerzamos nuestra voluntad política y ciudadana por nosotros mismos, por los que no puedan incorporarse y sobre todo por nuestros hijos. Abraham Lincoln en el famoso discurso de Gettysburg, lo dijo con palabras que en nuestro momento cobran una fuerza inmensa y se convierten en bandera pero también en mandato para todos nosotros “Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la Tierra”.


¡Nos vemos en la calle amigos!

martes, 5 de enero de 2016

Cumpleaños

Dia 30: Cumpleaños. Hoy tengo el inmenso regalo de cumpleaños que es la instalación de la Asamblea Nacional. Es el primer paso para hacer de este país no una potencia, un ejemplo para el mundo, una tierra de sueños, vanguardia de nada, sino solamente un país donde se puede vivir con un mínimo de tranquilidad. Un país con las libertades que permita luchar razonablemente a cada uno por su felicidad. Un modesto país civil, republicano, que haga el esfuerzo por ilustrarse, sabiendo que esa es la vía para mejorar un poco más y entrar en la contemporaneidad. Que tienda la mano a los más vulnerables y les permita el florecimiento que ha sido traicionado tantas veces.

Pero es solo un primer paso en un camino lleno de dificultades. Además de la enorme crisis con todas sus oscuras facetas, están las resistencias de un gobierno canalla que se niega a aceptar la realidad. No perciben que el país ha cambiado, que la gente ya no los sigue (lo que ha ido sucediendo pausada y continuamente desde 2007, cuando Chávez perdió el referéndum para la reforma constitucional). El 6D fue una derrota estruendosa que viene a consolidar ese rechazo cada vez más numeroso al chavismo madurismo. He mencionado anteriormente facetas de esta conducta donde se mezclan malacrianza infantil, ceguera política, rasgos psicopáticos y modos delictivos. Todo ello, en el caso de las cúpulas, para mantenerse en el poder, proteger el botín que han hecho del país y cada vez más, de tapadera para delitos de hondo calado. Han convertido el Estado en la guarida donde lavar y legitimar sus tropelías. Solo que cada vez están más al descubierto.

Pero me interesa ahora denunciar otro aspecto de esta resistencia protagonizada por otros sectores que no son, al menos directamente, la cúpula mafiosa gorila. Se trata de los radicales dentro del chavismo que hace llamados a una suerte de insurrección y desconocimiento del estado de derecho a fin de continuar la malhadada revolución. Tomo como ejemplo para ilustrar al energúmeno y canalla de José Roberto Duque. Este personajillo en un rapto histérico de vanguardismo y radicalismo revolucionario hace un llamado a “mearse en tus leyes” bajo el pretexto (donde se muestran las muchas complicidades, no solo de lenguaje, con la cúpula mafiosa) de ser “burguesas”. Promueve este Lenín de pacotilla un traspaso de todo el poder a las comunas, eso sí, alentado y dirigido desde el poder. Las comunas no son sino una excusa más de la inicua hegemonía del poder, convirtiendo lo que podría ser un movimiento libertario, en un apéndice burocrático y clientelar, tutelado por un gobierno de delincuentes en franca decadencia. La burda maniobra de último momento con el parapeto de congreso comunal lo demuestra.

No nos ocuparemos ahora de esta siniestra alianza y complicidad –por acción o por un ominoso silencio- de radicales, mucho de ellos intelectuales, con la mafia gorila. Por ejemplo, podemos notar como muestran su estupefacción ante la elección de Ramos Allup para la presidencia de la Asamblea y sin embargo han estado cómodos y calladitos con el cuartelero de Cabello y sus mazazos. Son expresión de un radicalismo nutrido y cobijado desde el poder que no oculta su agradecimiento y solícito amor por sus amos.

El hecho es que estos extremistas, que son grupitos ínfimos no entienden lo que ha sucedido. Lo que hemos ya mencionado: son una minoría dentro de la minoría que es el chavismo. No reconocen que el pueblo de quien se dicen formar vanguardia preclara y únicos voceros les ha dicho otra cosa. La mayoría “circunstancial” (¿Cuál hecho en este mundo no le es?) es anuncio de un cambio radical de los vientos políticos, sociales y me atrevo a decir culturales. Las leyes del parlamento no son burguesas sino las que se aprueben una Asamblea electa, no por precisamente burgueses o lacayos del imperialismo, sino por el venezolano corriente, muchos de los cuales apoyaron a Chávez y su proyecto, hoy hastiados y sobre todo desengañados de la ineficiencia, corrupción y el malandraje.

En los años anteriores, desconocer y ningunear a la mitad de los venezolanos que nos oponíamos era un gesto de puro fascismo. Ahora que son una minoría agotada, negar a los oponentes es signo de una profunda enajenación psicopática. No dudo que están disolviéndose. Si merecen mención, es por la virulencia que proponen y como eso puede significar la violencia de unos hampones sobre la gente. Esto justificado no bajo el mandato de leyes de un cuerpo republicano elegido democráticamente o de una forma asamblearia de auténtica raigambre popular, sino de la voluntad de este puñito que maquilla del peor izquierdismo infantiloide la locura senil de un orden agotado.

Hoy estoy complacido, respiro un aire que tiene mucho de la claridad de enero y de democracia vigorizada. Estar atentos, firmes respecto al inmenso monstruo que se diluye, pero también con los nuestros, que sepan –como es justicia, hay que decir, lo han hecho hasta ahora- quienes son los soberanos. Que no se pierdan en la lógica maldita del poder.

Hija mía gracias por abrazarme. Sí, para mi en la bajada y para ti en un amplio horizonte, se asoma un futuro. Algo lejos, empinado, pero hermoso ¡Vamos para allá!

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Estrategia y lucha civil

Día 24: Estrategia y lucha civil. Como habíamos señalado, el golpe sigue desarrollándose. El anterior episodio de las impugnaciones fue un ensayo. El asalto político formalmente lo da el Tribunal Supremo de Justicia al aceptar las impugnaciones y por otra parte el Ejecutivo creando una campaña para intentar deslegitimar el triunfo de la MUD, “El 6 de diciembre ganó una contrarrevolución no democrática (...) es una derecha extremista” señalaba ayer Maduro y añadía “Buscar la mejor manera de neutralizar el vil egoísmo que otra vez triunfó”. Para ello insiste con la idea de un legislativo paralelo para arrebatar funciones a la Asamblea Nacional y minimizar sus atributos legales “Ante la amenaza, los parlamentos comunales se levantaron de pie”.

Aunque vestido de ropaje institucional el golpe realmente lo está dando la mafia gorila corrupta. Usando los poderes públicos que han controlado y acomodado a su medida, continúan con el plan de desconocer la Constitución y negar los resultados electorales, esto es la decisión soberana que de forma clarísima se expresó el domingo 6 de diciembre. Que ese golpe tenga ahora como actores a unos magistrados títeres es mera apariencia. Sus protagonistas son Maduro y Cabello a la cabeza, la cúpula del gobierno y del PSUV y los altos mandos militares corrompidos y cómplices.

El objetivo más inmediato es reducir la mayoría de dos tercios en la Asamblea, los 112 diputados que hemos elegido los ciudadanos. Con ello anulan la posibilidad de activar los mecanismos para legitimar de nuevo (de facto por el apoyo popular con el que cuenta la MUD y de iuris para restituir la letra de la Constitución y las leyes) el resto de los poderes públicos. Se trata de ahogar así que se revisen, anulen y se hagan de nuevo los nombramientos de los magistrados espuriamente elegidos por la actual Asamblea moribunda. El TSJ y la Asamblea son las dos piezas claves en el ajedrez del cambio para lograr el desmontaje de la pesadilla mafiosa. En segundo lugar evitan también activar las formas constitucionales para salir de Maduro. Si logran este primer objetivo, sabotear después las labores de la Asamblea será tarea fácil desde instancias paraconstitucionales como el parlamento comunal.

Este es uno de los momentos culminantes de una estrategia definitivamente suicida. Es tratar de mantenerse en el poder a como de lugar, “como sea”. Están quemando las naves, no hay retroceso. La negación de tomar medidas económicas, de enfrentar la corrupción y las diversas formas de la delincuencia ya eran signo de esto. Haberlo hecho significaba perder los soportes de los cuales están fragilmente guindando. Ellos son la corrupción y el poder de las armas (en manos de paramilitares-delincuentes y militares cómplices). Piensan que no tiene otra salida, no ven posible algún tipo de desenganche del poder, se sienten efectivamente perdidos y amenazados. Por ello siempre dan un paso más dentro de la oscura noche de la ilegitimidad, la ilegalidad y sobre todo el desprecio e ira de la gente. Se ha discutido mucho sobre la falta de legitimidad del chavismo-madurismo. Este golpe en curso los desnuda definitivamente. Han decidido dar el salto a la dictadura -no popular, ni mucho menos del proletariado- sino mafiosa.

Ayer –todos seguramente lo hemos visto- un infame llamado Alberto Allen Acosta, protagonista en la alocución de Maduro, decía “Aquí el que se rinda, un pepazo por la cabeza, pin”. El presidente además de llamarle la atención juguetonamente diciéndole loco y recordándole que estaba en el aire no hizo nada. Este delincuente y su gesto es signo y símbolo del madurismo en etapa terminal. Representa el estilo mafioso y matón de sus líderes, amenazando primero a los propios “seguidores” los suyos y luego a todo el país. Pero también apunta a lo que pretenden hacer, someternos con el miedo y la fuerza luego de robarse las últimas formas de una república moderna y sustituirla con la caricatura grotesca de un gobierno de comunas que apenas mal disfraza los modos y conductas de los pranes.

Enfrentar este golpe de los capos es un deber ciudadano, lo debemos hacer ciudadanamente con firmeza y amparados en la ley. Además debemos procurarnos todo el apoyo externo que podamos.

La lucha será dura hija, como sucede con todo lo que es realmente importante, pero la vamos a dar juntos todos. Somos mayoría y tenemos la razón.

Las citas de Maduro se las debo a la querida Naky Soto @Naky

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Décimo día

Décimo día: firmeza. Las amenazas eran la semana pasada vagas, apenas gritos  sin definición, las bravuconadas de unos indignos que no aceptan la derrota y no entiende lo que les dijo el país. Ahora han tomado forma, se hacen peligrosamente reconocibles. Sin dejar de señalar las agresiones particulares como son los despidos a personas, el asunto de la televisora de la Asamblea Nacional y tantos otros donde la fuerza del monstruo se ha ensañado de manera ilegal y soberbia, debemos estar atentos a las acciones de la mafia gorila. Maduro ha señalado que la Asamblea electa es “ilegítima”, que se trata de un “golpe electoral” y ha advertido  “No crean que esto se va a quedar así, nosotros vamos a cambiar esta situación”. Ya lo están haciendo. Cabello ayer instaló un “Parlamento Comunal Nacional” con personal elegidas por él, no por las comunas como establece la ley. Con esto ha cumplido desde adentro de la Asamblea las amenazas de los pandilleros menores -Aissami y García Carneiro-  de llevar al “pueblo” (que no son más que sus fuerzas de choque y matachines a sueldo) para impedir que se instale la Asamblea electa por los venezolanos. También se ha mencionado las impugnaciones a los diputados ya proclamados y con  credenciales. Jorge Rodríguez pide revisión de actas por supuesto fraude, ellos que han controlado todos los hilos del poder. Por último la elección de los magistrados del TSJ, que señalan los expertos, solamente por el saltarse los plazos establecidos por la ley, de hacerse en la fecha que han anunciado sería totalmente nula.

Estos y otras reacciones del gobierno son un golpe de estado a la Constitución. Se hace ignorando el estruendoso rechazo que le hemos dado el 6D. Se trata de desconocer la voluntad firme expresada por medio del voto (un voto especialmente valioso en medio de las amenazas generalizadas y sobre todo particulares sobre miles de venezolanos). No tienen quien los respalde en la calle y solo les queda las raterías leguleyas. Que este golpe se esté realizando paso a paso, usando vías que parecen legales pero realmente fraudulentas  y realizado desde las instituciones, no por ello deja de ser un golpe de estado flagrante y como tal la MUD y los venezolanos debemos tomarlo.

No vale siquiera recordar la bufonada del documento de reconocimiento de los resultados. Pero desconocer la aplastante derrota propinada por la mayoría de los venezolanos y sobre todo pretender ignorar que ella es la respuesta clara y contundente de los ciudadanos al desastre y la destrucción en que han sumido el país, a sus modos delincuenciales, las permanentes mentiras y engaños, el rechazo al insulto a la inteligencia de la gente y violar su dignidad, a la pretensión -aunque evidentemente fracasada- de convertirnos en rebaño dócil, embrutecidos por el afán de la mera sobrevivencia.

Parece que no se han dado cuenta siquiera de que son ahora la minoría, los escuálidos y que la oposición ha ganado la Asamblea Nacional que es, sin lugar a dudas, por su carácter de representación del pueblo, el poder público más importante. Y por último no terminan entender que todas estas acciones lo que hacen es mostrar su debilidad y desespero y que apuntan a la liquidación no de la Asamblea Nacional, regalo de libertad que se han dado los venezolanos, de la MUD sino a la infame morisqueta de revolución y sus cabecillas.

Estoy firme hija. Tranquilo pero firme. No voy a dejar que nos quiten la sonrisa del rostro

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Tercer día

Tercer día: prudencia. Ayer Maduro mostró de forma aberrante la naturaleza del chavismo y su etapa terminal que tan acertadamente lleva su nombre. De su histeria fascista sólo vale la pena recordar el resentimiento infantiloide contra la mayoría de los venezolanos que votaron en su contra, las amenazas -de las cuales ya se han visto cumplimientos concretos hoy- de no dar los beneficios sociales que le corresponden como jefe del Estado, convertidos ahora en dádivas graciosas que son negadas a los siervos desobedientes y malagradecidos, el idiota maniqueísmo dónde están de un lado los “buenos” y del otro los “malos”, es decir, la inmensa mayoría del país.

Esa es la revolución bolivariana, lo que siempre hemos sabido, pero ahora dicho por la boca inmunda a todo el país de su líder.

Pero quisiera resaltar especialmente el problema de la legitimidad. La legitimidad del poder estuvo anclada a veces en Dios, para otros en la historia y sus sentidos inexistentes, en el destino manifiesto o en la farsa de la utopía. Que lo sea en la ciudadanía, no solamente es un rasgo democrático con un contenido moral, sino que también tiene una razón fundamental: la racionalidad no es algo inscrito en la cabeza de cada uno, sino el producto que se teje en una comunidad a través del lenguaje. Nuestro yo se forma en oposición y acuerdos con los otros. Las razones no son solamente “mis razones” sino lo que en ese hacer y rehacerse continuo es el producto de nuestras interacciones. De ahí se establecen consensos más o menos razonados. Así se determina lo verdadero, así también lo real. Es por ello que Maduro y su camarilla son la nada.

Maduro y sus cómplices saben desde hace tiempo que han perdido toda legitimidad. La sangre y vitalidad que mostró el chavismo hace tiempo se secó. Sólo quedan las cada vez más patéticas bufonadas y amenazas de una pandilla de malvivientes. Es por esto que no pueden reflexionar, hacerlo significaría reconocer el esperpento que son. Sería entender y asumir cuáles son las razones por las que millones de venezolanos han decidido darle la espalda. Comprender que la sobrevivencia solamente está en asumir la realidad. Esto lo saben, pero hacerlo completamente consciente y asumir sus consecuencias significaría dejar de ser lo que son. Su patético drama es seguir por la cada vez más desembozada malignidad para intentar sobrevivir o negarse y por lo tanto acabarse a sí mismos y devenir otra cosa. Del primer modo -que parece ser el que se vislumbra como más probable- seremos nosotros los que produciremos su liquidación. Esto por las vías que ellos mismos han puesto en nuestras manos. El 6D es el primer paso de este camino. El segundo sería dinamitarse por mano propia.

La MUD debe insistir en la estrategia que tan buenos frutos le ha dado. No caer en la lógica psicótica de Maduro sino dejar que él mismo llegue a la hez de su propia sustancia. Dejarlo que se cocine en su propia salsa. Esto significa que la Asamblea haga su trabajo, le muestre al país que cumple lo que ha prometido, resista hábilmente sus ataques y haga evidente, cada vez más para mayor cantidad de personas, la necesidad de salir cívicamente de los miserables que nos gobiernan. No es tiempo de bravuconadas, de los modos destemplados, de la faena de pandillero de la esquina. Además esos siempre han sido los de Chávez y su prole. No hace falta, sólo hay que mover bien las piezas del tablero para que ellos mismos ahoguen a su rey de pacotilla.

Lo sé hija, afuera suenan las fieras. No temas, aúllan porque nos tienen miedo, porque saben que están perdidas.

martes, 8 de diciembre de 2015

Segundo día

Segundo día: consolidar la victoria. Dentro de la trapacerías y triquiñuelas de la mafia gorila está la opacidad en todo lo que interesa a los ciudadanos, lo que es de su absoluta incumbencia. La información que es esencial para entenderse, tomar decisiones, planificar, reflexionar –y por tanto criticar- no está disponible. Los datos macoreconómicos, las cifras de homicidios, el boletín epidemiológicos, son ejemplos que por dichos hasta el cansancio no dejan de ser escandalosos. El CNE en esto ha sido un ejemplo claro desde la noche del domingo hasta hoy. En un sistema automatizado, donde se tiene la información de manera muy rápida es insólito que no se tenga el cuadro completo de las elecciones para la Asamblea Nacional. Por supuesto, el motivo no es técnico, ni siquiera político sino canallesco y delincuencial. El CNE y sus amos tienen muy poco margen para alterar los resultados –poco, no ninguno. Se trata más bien de la idea de crear zozobra, que se levante el oleaje de los rumores, la duda. Se crispan los ánimos y ahí sí pueden sacar mucho provecho del miedo, la impotencia, la ira. Eso es lo que han hecho todos estos años. Esa son las bajezas del poder.

Hoy ya hay certeza de la mayoría calificada, 2/3 de la Asamblea. He dicho que esta es una inmensa victoria moral, porque se hizo contra el abuso obsceno del poder contra la oposición, pero también sobre todo porque representa la valentía de millones de ciudadanos que decidieron enfrentar un gobierno que se había metamorfoseado en un pran, que nos pensó a todos, pero sobre todo a los más humildes, como sus lacayos a los que podía mandonear a voluntad. La gente se reveló cívicamente no solamente contra el miedo y el chantaje, sino también contra la complicidad delincuencial y la compra de voluntades por dinero o baratijas. La nueva Asamblea debe hacer el esfuerzo inmenso de honrar esa representación y no defraudarnos. Mencionamos la necesidad de negociar pues es el modo propio de la política, pero más allá de los fines estratégicos está la rectitud que se expresa en atenerse a la Constitución y las leyes. Hoy estamos disfrutando las mieles de un triunfo que nos ilumina el futuro, pero mañana comenzaran los claroscuros, las necesarias mediaciones, las amenazas que suponen enfrentar el abismo de la crisis y al mismo tiempo el monstruo moribundo pero con recursos para incendiar al país. Evitar el envilecimiento del poder por supuesto no es solamente un cuidado de cada uno de los diputados y de su conciencia, falible, limitada y cambiante (como la de todos nosotros) sino de la vigilancia y crítica de la ciudadanía que los eligió. De esas amenazas hay que mencionar, porque el país ha sido víctima de ella, la táctica mafiosa del gobierno de comprar adhesiones en la Asamblea. Los nombres de William Ojeda y Ricardo Sánchez deben ser los últimos ejemplos de la traición y la inmundicia en los modos gansteriles de chavismo.

La MUD ha tenido una conducta que en un primer vistazo parece más pasiva, acaso timorata pero que es la apropiada si nos atenemos a los resultados. Es de reconocer que se han mantenido firmes, resistiendo y en las últimas 24 horas, han mostrado los dientes para defender la victoria. Pero esta falta de ángel y carisma, este tono pausado, también tiene un lugar en la nueva Venezuela que comienza a asomarse. Debe ser acaso el nuevo carácter del hombre público. El político que no basa su liderazgo en su personalidad avasallante, en su carisma, sino en la eficiencia, en lograr objetivos que beneficien a la mayoría, en respetar la ley. Pero sobre todo, ser consciente de que el hacer político consiste en tratar de articular consensos que giren alrededor del diálogo racional, que ve solo la fortaleza en el trabajo con los otros, que entienda los disensos y no piense que la única estrategias con los contrarios es aplastarlos como enemigos. Para fundamentar esos consensos hace falta negociar (palabra que aún tiene el aire de traición y cosa oscura que le imprimió la anti-política) y para negociar hace falta tener la actitud de reconocer al otro y admitir que puede tener razones más adecuadas que las propias. Nadie tiene la verdad definitiva ni “sabe cómo es la cosa”. Por supuesto, la danza de los egos siempre estará presente pero hemos visto cómo han quedado arrinconados. Ha sido una estrategia derrotada. La gente de la MUD ha hecho gala de este tono moderado, sobrio, sin la gritadera y tono cuartelario, sin los embrujos de la megalomanía, y eso ya es un buen pie para seguir adelante.

Sí hija, despierta, que ahora sí podemos soñar de verdad.