miércoles, 28 de junio de 2017

Cosmódromo se muda a
https://cosmodromosite.wordpress.com/

jueves, 15 de junio de 2017

El plan del terror


Oigo en la radio varios testimonios de las víctimas del allanamiento a los Verdes. Es aterrado saber de la destrucción, las agresiones, amenazas, detenciones masivas, dolor, angustia y sufrimiento a la que fue sometida esa comunidad. Repugna la nauseabunda vileza de sapos delatores y la canallesca y cruel arremetida de los esbirros de la GNB, paramilitares, CONAS. Una señora llena de ira y dolor declaraba que parecían enloquecidos, como endemoniados.



Sí, son unos delincuentes, responsables de lo que hicieron y deben ser castigados por ello. Pero más importante que señalar a guardias, policías, militares en particular es ser conscientes que ejecutaron un plan de sometimiento, castigo y aniquilación de la rebelión civil. Ellos son los que llevan a cabo una estrategia concebido por sus superiores que tiene como ápice a la cúpula militar y en especial a Maduro.



Este plan es fundamentalmente aleccionador, nos quieren "educar". Por eso es generalizado, las víctimas pueden ser manifestantes, políticos, diputados, la Fiscal, pero también y sobre todo, podemos ser cualquiera. Es una estrategia terrorista que quiere crear un clima y no perseguir y someter a individuos o actores particulares. Nos quiere hacer saber que todos podemos ser las víctimas de este monstruo feroz, que todos somos enemigos y que por ello estamos en la mira y en cualquier momento nos aplastan. Todos individual o colectivamente. Quieren que "aprendamos" que nos puede atropellar de cualquier modo, que no hay posibilidad de ningún amparo legal e institucional, que estamos expuesto a ser robados, allanados, golpeados, detenidos, torturados, agredidos de mil maneras y asesinados cuando así lo deseen los mandones. Ejércitos de  bastardos tienen de sobra para ejecutar sus órdenes.



Sepamos que es la dictadura la que quiere producir esto. La represión es la única acción de gobierno que pueden ejercen ahora. Responsabilicemos a los que ponen los rostros y manos pero nunca perdamos de vista que esta maquinaria terrorista es el única modo que sostiene a los degenerados que nos mandan.



Tener conciencia de esto, buscar maneras de protegernos individual y colectivamente, crear espacios íntimos de respiro ante la dureza diaria, planificar acciones políticas y de protesta que no nos expongan tanto, mejorar y ampliar la organización que nos permite resistir, ampararnos, curarnos y seguir hasta vencer es una tarea de todos.



Spinoza señalaba que el temor es una pasión triste porque nos quita potencia, ganas de seguir insistiendo en vivir mejor. Por eso es una forma de sometimiento usado por los gobernantes. Nos sentimos aplastados, sin pulsión de vida. Inevitablemente sentimos miedo en estos días, sabemos bien de la máquina represiva. Pero no dejemos que ella nos paralice. Al contrario que nos haga más agudos, más eficientes y eficaces, más aguerridos. Salir de este infierno, que ellos solamente nos ofrecen esta brutalidad feroz y que podemos vivir mejor lo sabemos y deseamos casi todos. Pero sobre todo que nuestra potencia es mayor no solamente por ser ampliamente compartida, sino por ser una pulsión de vida y no de muerte. Aquí tenemos una herramienta para desmontar los efectos paralizantes del terror.



Ahora más que nunca debemos seguir luchando por la libertad, la democracia y finalmente por la felicidad.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Lean esta entrevista a Edgaro Lander


Edgardo Lander tienen la claridad y honestidad de señalar que el deseo -¿o necesidad?- del gobierno de mantenerse en el poder es solo posible mediante un continuado “desmantelamiento” de la Constitución y de la negación de elecciones libres. Esa es la razón del golpe de estado continuado y del cercenamiento cada vez mayor de los derechos de los ciudadanos. Esto explica las rupturas cada vez más hondas en la legalidad e institucionalidad y del modelo mismo del Estado que serían radicalizados con la constituyente madurista. Este análisis es adecuado y merece el apoyo de los que luchamos por la democracia.



Pero como casi todo crítico del chavismo "desde adentro" sostiene la tesis de "los dos polos" cuando se refiere al enfrentamiento actual. Esta consiste en pretender igualar, como si estuviesen al mismo nivel y tuvieran la misma potencia y por tanto responsabilidad, dos polos extremos que serían responsables de la situación actual y especialmente de la violencia. Se trata según esto de desmontar o aislar los radicales de lado y lado (María Corina y Diosdado, en palabras de Lander) y lograr el encuentro de una vasta mayoría que no desea la guerra sino más bien el diálogo y la solución pacífica.



Esto no es así y no solo es una descripción moralmente inaceptable sino políticamente incorrecta. La oposición no tiene, por un lado la responsabilidad de la conducción del país que ha tenido el chavismo durante casi veinte años y que los hace responsable directo de la crisis profunda que padecemos. Más aún con el control absoluto que han tenido en todas las instancias, esto inclusive desde la elección de la AN en el 2015



Por otro lado se muestra en la brutal asimetría respecto al uso del poder. Ello va desde el control de casi todo el Estado que se ha vuelto propiedad del PSUV y que lo ha convertido en una autocracia bajo la forma de dictadura (a la que Lander no califica nunca de ese modo sino con el muy eufemístico de "PSUV-gobierno"), la hegemonía y control de los medios de comunicación, el chantaje por diversas vías de amplios sectores de la población y el uso de la violencia contra manifestaciones callejeras donde la mayoría de las víctimas, los heridos, los afectados por ataques a sectores no participantes activamente en las protestas (como urbanizaciones enteras) y los detenidos, entre otros muestran lo risible que es la hipótesis de dos polos igualmente responsables.



Hay que criticar además el sesgo ideológico cuando denuncia la intervención extranjera bajo los intereses “geopolíticos” que apoya a sectores radicales de la oposición (según afirma fundamentalmente gringa y uribista). Pero no dice una palabra sobre la injerencia cubana, rusa, china (por no señalar al terrorismo islamista y la narcosubversión colombiana) en el caso de la dictadura que median mucha de las actuaciones de la cúpula gorila.



Por otra parte, y esta crítica no va solamente a Lander sino a casi todo el mundo, el análisis de la violencia es muy pobre. No parece ser metodológicamente adecuado pensar que la violencia 1. No es histórica sino que parte desde un punto (por ejemplo, la respuesta a las dos sentencias del TSJ) 2. Tiene un desarrollo más o menos lineal  y 3. Que se gesta y continúa reproduciendo desde una causalidad simple. Lo hace con crecimientos o escaladas y con bucles que la retroalimentan y la hacen cambiar de rostro, para ser cada vez más extensa e intensa.

Este análisis de la violencia que podemos llamar “dinámico” no lo desarrollaremos aquí sino más tarde. Pero cabe insistir en la responsabilidad mayoritaria de la dictadura como monopolista fundamental de los medios de violencia. En causarla desde un ámbito no solamente militar-policial, sino desde el desarrollo de políticas públicas diseñadas para el control y sometimiento de grandes sectores de la población. Además, dentro de esa dinámica, es la dictadura la que ha producido las escaladas continúas y cada vez más brutales de la represión callejera que sobrepasan con mucho las respuestas de una oposición inerme.

https://www.aporrea.org/ddhh/n309163.html

martes, 2 de mayo de 2017

Nos vemos en la Calle

He sostenido la tesis de que la dictadura está muerta. No se trata que ya acabó sino que todos sus sustentos, se han disuelto, no existen. Es un cuerpo inorgánico, putrefacto. En la base, el apoyo popular, electoral, de movilización de diversas formas (aquello que tanto procuró el chavismo de izquierda) se ha evaporado. Pero también por arriba, la estructura legal que han perdido ¡incluso la Constitución! Las instituciones desmadejadas, ahora les cae encima. También el tinglado internacional que tan hábil (y costoso) urdió Chávez  colapsó. E incluos los históricos de los cuales se alimentaron y justificaron hasta el desmoronamiento del “legado”. Todos se volvieron nada. Les queda solamente el uso cada vez más caótico de la represión, donde fuerzas regulares y paramilitares muestran, con su ilegalidad y brutalidad, lo descompuesta de esta faz represiva y las piltrafas del cada vez más menguado botín. Esa represión también se manifiesta en la tenaza burocrática a los sectores más vulnerables: los empleados públicos, los habitantes de los conjuntos de la GMVV y la gente que recibe los “beneficios” como los CLAPS o las moribundas misiones.

Pero esta muerte tiene que realizarse, es decir, terminar de hacerse efectiva, llegar a su forma concreta: la salida de Maduro, su cúpula y la disolución del marco político, económico, militar, populachero - lumpen y simbólico. Para alcanzar eso tenemos que insistir nosotros, los de a pie, fundamentalmente con la protesta en la calle. Esta es la principal forma de acabar con los restos del aire que le queda a la dictadura, lo que hará que se desmorone.

La protesta popular ha ido adquiriendo una dinámica propia, que va mostrando formas de organizarse que nacen de su seno, cuyo mejor ejemplo son, por una parte la vanguardia en las marchas, conformadas por esos jóvenes los "guerreros" que “entrompan” la represión convirtiéndose en escudos entre la masa menos activa y los esbirros. Por otro lado, están los “cruz verde”, los gallardos estudiantes y profesionales de Medicina que atienden a los heridos en las manifestaciones. Juntos se han ganado el aprecio y apoyo entusiasta de las multitudes. Menos visibles, pero igualmente imprescindibles, están las ONG defensoras de los DDHH y los abogados, como el Foro Penal, que le prestan asesoría legal a los detenidos. Es de esperarse que sigan surgiendo otras, hacen falta. Por otro lado, también hemos observado la radicalización, en especial con las respuestas de una violencia exacerbada ante el atropello, así como acciones de mediano y pequeño rango independientes de los lineamientos de la dirigencia política. No son en sí mismas un riesgo, pero conviene no dejarlas sueltas.

Las manifestaciones en la calle son expresión política fundamental de la gente que se hace una en la protesta, un solo cuerpo, un solo objetivo. Individualmente tenemos perspectivas y campos de acción diversos, pero en el asfalto nos volvemos una subjetividad colectiva que –insisto- ya tiene vida propia. Ese cuerpo atemoriza con toda la razón al poder y por eso trata de dispersarla, desarticularla, de la forma más contundente con la violencia que hemos padecido. De la fortaleza y coherencia de ese gigante que somos depende mucho el fin de la dictadura. Para ello necesitamos más perseverancia, más unidad, más organización.

Por otra parte ella es un importante vector hacia el exterior. Hace evidente lo que está sucediendo en el país, mostrando la crisis de forma contundente y la resistencia ciudadana. Con ello potencia a individuos e instituciones en el extranjero a denunciar internacionalmente la dictadura y aumentar su acorralamiento y aislamiento.

El otro aspecto es el institucional. La unidad que ha mostrado la dictadura me parece que es fundamentalmente el agavillarse ante el temor. Eso que les ha permitido sobrevivir estos años con bastante éxito –así sea a costa de la destrucción de país, del sufrimiento de la gente- por primera vez muestra señales evidentes de fractura. El caso de la Fiscal y el del diputado Eustoquio Contreras son ahora las más evidentes. Debemos esperar otras. Frente a ello, el centro de la dirigencia política opositora se ha unificado de forma adecuada alrededor de la Asamblea Nacional. Eso le ha dado una coherencia, fortaleza y contundencia que no había tenido nunca. Conviven sin mayores roces con otros grupos políticos distintos a los parlamentarios, de forma más cooperativa que divergente en lo que, parece, una saludable pluralidad que mantiene un mando unificado.

Por primera vez podemos percibir el desmoronamiento de la pesadilla. Con mucho dolor por los asesinados, los golpeados y por el enorme sufrimiento que hemos padecido todos. Lamentablemente debemos esperar más, hemos visto como la represión se ha vuelto más brutal. Pero la decisión, firmeza y tenacidad que todos hemos protagonizado en la calle: desde la marcha, los cacerolazos en el oeste, el insulto en el mercado de la señora, la tensión en la calle, la mentada de madre al dictador, la arrechera que ya no se contiene. Todo ello acompañado de la agitación de los venezolanos en el exterior y el cada vez más contundente apoyo internacional, nos abre la posibilidad de pensar en un futuro de nuevo.

¡¡Adelante!! ¡¡Nos falta poco!!

martes, 11 de abril de 2017

Dictadura psicopática

En el fondo creo que se trata de un asunto de clínica. Los que encabezan la dictadura y quienes la soportan muestran una profunda psicopatía. De ahí su imposibilidad para reconocer lo desbordado y grave de la situación que han creado, la insistencia en continuar esta antipolítica de la disolución y el caos y la absoluta falta de empatía con el sufrimiento y desesperación de la gente. Podemos ver en ellos lo monstruosamente inhumanos en que nos podemos convertir los humanos.

Por esto no es posible el diálogo y ningún tipo de negociación. Eso puede hacerse hasta con los peores enemigos pero no con quienes han perdido toda relación más o menos estable con lo real. Lo que debemos hacer es insistir en la resistencia, sobre todo la que escape de sus esquemas sádicos, para terminar de derrumbar los sentidos que han logrado articular dentro de su psicosis y que gracias al poder -brutalmente fáctico como lo hemos padecido- logran imponernos.

Debemos desmontar el esquema con el que han logrado sobrevivir e imponernos su locura.

Difícil labor que requiere desde la comprensión de pensar esta situación, la astucia de articular estrategias efectivas y la voluntad y fuerza para llevarlas a cabo. Es arduo pero sé que contamos con la gente para pensarlo, planificarlo y llevarlo a cabo. De modo que es una posibilidad nuestra. El diálogo debe ser con los otros y con la realidad. Ahí encontraremos el hilo para meternos en el corazón de las tinieblas, acabar con el monstruo y salir para comenzar curarnos a nosotros mismos.

martes, 3 de enero de 2017

Stelling - Petkoff

Me indigna los que como esta señora, se pretenden moderados, de "centro". Hacen llamados a la concordia, al encuentro y al diálogo. Respaldándose en su "experiencia" y comprensión de la realidad o apoyándose e impresionantes currículos académicos, quieren mostrarse más allá de los "extremos de ambos lados", dar consejos atemperados y sibilinos augurios.

Esa falsa postura pretende comparar o criticar las dos posiciones políticas como si fueran iguales, igualmente radicales, igualmente responsables de la situación del país. Callan vergonzantemente su compromiso, sostén y apoyo a un gobierno gorila de una minoría canalla que ha acabado con el país y aplasta a los que nos oponemos al horror con hambre, represión, balas y terror. Son los amos y kapos de un inmenso campo de concentración. Frente a ellos estamos la inmensa mayoría, sin salidas civiles y democráticas, con el bloqueo de la Asamblea por las artimañas del TSJ que se hicieron a la medida y el resto de los poderes, pero sobre todo por los fusiles de los milicos mafiosos.
Pero de eso no dicen nada, pretenden hacernos creer que no ven la inmensa injusticia, la corrupción, la ineficacia y el delirio cada vez más psicótico de la dirigencia.  Incluso todavía se atreven a elogiar a Chávez.

Así es la señora Stelling y muchísimos otros de ese infame pelaje.

http://contrapunto.com/noticia/maryclen-steling-es-el-momento-de-reencontrarnos-superando-diferencias-y-reconcomios-114653/

Hoy cumple años Teodoro Petkoff, quien todo lo contrario, se ha enfrentado de manera completa e integra contra Chávez y su infame secuela sin claudicar ni rendirse. Sin diálogo cómplice sino diciendo "claro y raspao" lo que sucede y denunciando sin cortapisa a los verdugos. Por ello los gorilas se han cebado cobardemente en él y ha pagado, ya en su ancianidad, un precio alto e injusto. Sin embargo no lo han podido domesticar o empujado al exilio.

Ahí está, golpeado pero de pie. Ahí está como ejemplo de político integro y valiente, que nunca se ha mimetizado con el falso ropaje de moderado  y equilibrado que es siempre indigno y hoy cómplice.
Teodoro lo sabe: no hay moderación frente a estos delincuentes.

¡Feliz Cumpleaños catire!

http://prodavinci.com/blogs/teodoro-petkoff-visto-por-tito-caula-por-milagros-socorro-unafotountexto/


sábado, 26 de noviembre de 2016

Hasta Nunca

Fidel Castro había muerto hacía mucho tiempo, en varias partes. A mediados de los sesenta cuando se hacía cada vez más dura y dogmática la revolución “Yo sé que tengo miedo, mucho miedo” decía en una reunión con Fidel el escritor Virgilio Piñera. Al ser cómplice de la invasión de la Unión Soviética a Checoslovaquia. Con la creación de la UMAP, los campos de trabajos forzados para homosexuales y otros “anti-sociales”, tal vez un infarto mortal con el caso Padilla. Pero finalmente se suicidó. Mató lo que él era, los proyectos de libertad, desarrollo, cultura, bienestar para su pueblo y el mundo. Fue una muerte lenta, de décadas, cayendo poco a poco, desdibujándose a sí mismo, sofocándose en el hedor de la propia podredumbre política y moral.

Lo que quedó ni siquiera fue un dictador, sino una suerte de déspota oriental (la libertad de uno solo) en el Caribe. Se envileció, envileció la revolución que una vez brilló en el mundo, destruyó Cuba sometiendo a su gente con puño de hierro, condenándola a una miseria andrajosa. Por último, con la complicidad obscena de Chávez y su pandilla, nos parasitó a los venezolanos y fue en buena parte responsable del horror que vivimos.

Hasta nunca Fidel. Mojón

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Fin de la democracia o inclusión

Pensando en los acontecimientos recientes de Gran Bretaña con el Brexit, ahora el de Estados Unidos con Trump (pero ¡cómo no! También en Alemania de los 30 y, por supuesto, nuestro atribulado país) se puede pensar que las democracias deberían andar no al ritmo de las élites políticas, intelectuales y económicas sino de la mayoría de a pie. Ellos marcan el movimiento real, siempre de forma soterrada y ahora, hemos visto, de manera abierta y contundente. Quiero decir, lo avanzada, próspera, culta y desarrollada que es una sociedad debe medirse en el estado de sus grandes mayorías. Por supuesto, si se muestran signos de exclusión, demasiadas sombras y distancias cada vez más grandes entre élites y la plebe, se deberían implementar políticas públicas para lograr mayores equilibrios (este es por cierto, solo uno de los dramas de la diferencia abismal en el ingreso dentro de las sociedades y en el mundo en general).
La atención a las diferencias, visto lo que viene sucediendo como casi una avalancha en las democracias occidentales, debería ser el principal objetivo político, entendido esto en su acepción más abierta y amplia: la de los asuntos públicos. Es decir preocuparse por incluir efectivamente a todos, so pena de seguir transitando hacia el ocaso y disolución de la democracia tal como la entendemos... Por supuesto no solamente para sus propios pueblos sino en todo el mundo, siempre amenazado no solamente por la propia sino por la barbarie ajena, como también nos ha estallado en la cara con la crisis de los refugiados, el fundamentalismo criminal, el narcotráfico, la desesperante pobreza...

Algo de eso sabían los atenienses del siglo V a.C., que se esforzaron porque los asuntos de toda la ciudad se mostraran no solamente en el ágora y los tribunales, sino en sus estilos literarios como la tragedia y la comedia (pero también en la retórica) que implican por sí mismos la inclusión del otro (piénsese en la progresiva pluralidad con inclusión de diversas voces en la evolución de la tragedia o en una de las más avanzadas, "Los persas" donde incluso los enemigos son incluidos). Pero en su misma presentación constituían espacios privilegiados de encuentro de los ciudadanos (el estado ateniense pagaba la asistencia de la gente pobre para al menos un día, a los ciclos de tragedias durante las temporadas en que se representaban). Esto significa que los atenienses todos, pobres y ricos, aristócratas y plebeyos, veían juntos a Esquilo, Sófocles y Eurípides.
En otro registro como el religioso, Armando Rojas Guardia nos recordaba que el mensaje de Jesús ponía atención en aquellos que no tenían voz, ni lugar, "la plebe maldita que no conoce la Ley" como llama un fariseo. Y uno de los grandes virajes de Lutero y el protestantismo fue "vulgarizar" en lengua corriente la Biblia para que todos la hicieran suya, sin la mediación de los "que sí saben".
Huelga referirse aquí a la preocupación en varios ámbitos (no solamente el político e ideológico) de incluir al otro en las sociedades modernas. Pero si precisamente esa intención ha dado lugar a lo que padecemos ahora, parece que debe producirse un cambio en el modo en que esto se realice. Se me ocurre debe ser mediante una formación más desde el pathos y esforzarse en acompañar al excluido para hacerlo un par, un conciudadano y no como el resultado de procedimientos técnico-administrativos-asistenciales. Eso supone una formación que haga énfasis en esa dimensión pathológica de atención al otro, hacer de la política la posibilidad de construir la república como el espacio de todos y la cultura espejo donde todos nos reconocemos.


domingo, 9 de octubre de 2016

Hacer Ahora



"Hacer elecciones no es la prioridad" dijo Maduro esta semana. No habrá elecciones hasta que no les convenga. Es decir, posiblemente nunca. Con ello se cierran cada vez más las posibilidades de una salida pacífica, se agotan las soluciones políticas de la crisis. La dictadura se hace cada vez más impúdica y descarada. Siguiendo esa lógica autoritaria -¿militar, de partido, de pranes?- el gobierno no solamente viola continuamente la Constitución y las leyes, sino ahoga toda forma de convivencia ciudadana. Se enreda y hace cada vez más locuras. Es incapaz de entender que se interna en un laberinto que tiene por salida un monstruo que nos puede comer a todos. 
La negación de enviar el presupuesto a la Asamblea Nacional para que se promulgue como ley es un ejemplo de ello. Esto que por sí mismo ya es una ilegalidad grave implica a su vez que toda ejecución de ese presupuesto que haga cualquier funcionario, sea para gastarlo o convenir endeudamiento público para financiarlo es un delito. Igualmente así sucede con la testaruda insistencia en distribuir ineficiente y sobre todo injustamente la escasez mediante los CLAPS para así maximizar el control político de la inmensa mayoría hambrienta, promover la corrupción a todos los niveles (la forma favorita del gobierno para ganar lealtades) y de paso  destruir o menguar el comercio, único sector privado de la economía que quedaba más o menos en pie.
Esto hace que el cerco se cierre y se sientan cada vez más atrapados, producto más de su propio caos que mediante las acciones de la oposición. Así se hacen más violentos y peligrosos por una parte y tensan la crisis a niveles en que puede estallar por cualquier hecho insignificante y, debido a las  fuerzas ahogadas y represadas, desembocar en un resultado imposible de controlar por nadie.

Ello es lo que ha configurado un escenario de confrontación entre la mayoría del país y el gobierno.
Por supuesto que es parte de su estrategia porque tiene todas las de ganar en ese tablero de la violencia al controlar la fuerza armada y medianamente los paramilitares y bandas delictivas que aúpan y protegen… por ahora. La única forma que tenemos los ciudadanos de enfrentarnos con éxito es ahogar al gobierno con la presión popular en la calle, pacífica pero contundente. Buscar nuevas formas de protesta, más efectivas que sólo las marchas, más organizadas y frecuentes. Se trata de convertirnos en miles de activistas  en muchas áreas presionando todo el tiempo y con la mejor coordinación posible. Ser un enjambre de miles que los abrume de tal modo que acaben por huir. La picada de una abeja apenas produce una ligera inflamación pero cientos picando en una nube organizada y haciéndolo constantemente es inaguantable.
Para eso hay que ampliar los actores, las estrategias y los escenarios. Los que manejan redes y medios pues ahí, tratando de dejar de ser solista y cantar a coro. Los que son audaces y atrevidos que hagan acciones sorpresas en la calle, como un discurso en una cola, en la universidad, en plena calle, repartición de propaganda. Organizándose, evitando la confrontación, con respaldo y protección. El que hace música que componga canciones, los que escribimos seguir haciéndolo y buscar llegar más lejos (por ejemplo con los de las acciones callejeras y los de las redes). Se trata que no seamos “algunos a veces” sino “muchos, muchísimos casi todo el tiempo”.

No creo en una coordinación absoluta central, sino en espacios plurales, dinámicos para hacer acciones particulares y más generales. Evidentemente habrán unas de consenso (como el primero de septiembre o la participación en la recolección del 20%) y otras más restringidas y “especializadas”, unas más en coordinación con otros grupos y otras particulares de grupos pequeños. Pienso que la MUD está apuntando un poco a eso y creo que  hay que fortalecer esa metamorfosis que la está cambiando de ser una unidad de partidos con un objetivo solamente electoral a una expresión de la diversidad de la sociedad y espacio de encuentro y acción. Pero no puede ser ella el único centro de donde salen todas las iniciativas, sino más bien, acaso parte de una inmensa telaraña que se riega por el país y en el exterior. Esa red contará con actores y organizaciones autónomos que en algún momento deseen coordinarse con otros o sigan su camino ya no tan solitario.
Llámese resistencia civil, resistencia no violenta, insurrección pacífica, defensa de la Constitución. Lo que hagamos debe ser inclusivo, amplio, sin violentar las leyes y sobre todo a los otros ciudadanos. Hacer visible y activa, con voz la inmensa mayoría que quiere cambio, que no aguanta más este gobierno canalla e incapaz y no quiere ese hacer ese tránsito de forma violenta sino democráticamente. Debemos de valernos de todos los medios, desde apoyando a la Asamblea Nacional, exigiendo reglas claras y justas para el revocatorio y otros escenarios electorales, usando todos los medios de comunicación posibles, haciendo lobby en gobiernos e instancia internacionales, buscando acuerdos con todos los sectores nacionales, unir a toda la gente afuera y coordinarla en objetivos claros y productivos.
Todo este movimiento debe agruparse en su diversidad alrededor de objetivos claros. En primero lugar sacar al Maduro y la cúpula gorila mafiosa. El que esto sea por el referéndum revocatorio,  o por una amplia protesta popular, o una asamblea constituyente lo decidirá el momento. Se debe negar toda estrategia que le de aire y permita la prolongación de Maduro y su combo. El gobierno con Maduro a la cabeza debe salir. En segundo lugar comprometerse con un gobierno de transición de base amplia y consenso –ese consenso debe contar con sectores del chavismo pero excluir claramente a los responsables directos de la crisis, lo corruptos más conspicuos y los que han cometido violaciones graves de derechos humanos-  para poder realizar los duros ajustes en las áreas que son prioritarias. Ningún escenario y acción, dentro de estos marcos generales, debería ser negado a priori.
Ambos suponen una conducta lo más clara, honesta y transparente posible de parte de la dirigencia y en especial de los políticos reunidos en la MUD. Evitar por ejemplo los errores del diálogo tapado y oculto. Entender que la unidad debe ser la estrategia más importante, limitar y posponer las agendas y proyectos más particulares que produzcan ruido no solamente en la MUD sino también en grupos importantes de la inmensa mayoría opositora. Hacer todo lo posible para entender el momento y dar los pasos adecuados, esto es, ser prudentes.
Entre los ciudadanos debemos hacer el esfuerzo de conseguir los tiempos y espacios para realizar las acciones a las que podamos sumarnos. Eso significa no caer en la inercia de la dura cotidianidad nuestra, asumir los riesgos –limitándolos todo lo posible- que supone oponerse a un gobierno gorila-malandro, comprometerse en objetivos comunes, apartar la esterilidad de la disputa interna para enfilar todo el esfuerzo en combatir este enemigo débil pero todavía fuerte. Ejercer una crítica que no reste y disminuya sino aumente la potencialidad de la acción ciudadana.

En último lugar, pero que debe ser el alma de todo lo sugerido aquí,  se trata de comprender que la realidad colectiva, social la hacemos nosotros juntos. En esto consiste ser ciudadanos, esta es la esencia de la democracia que no es -por cierto- solamente la participación en elecciones. Lo que es verdad todos los días de forma más o menos ciega, callada, ahora debemos de hacerlo consciente y organizado. El presente y el futuro, e incluso el pasado, están en nuestras manos. No es resultado de fuerzas ocultas o voluntarismos preclaros sino de una sociedad que conoce su situación, tiene claro cómo quiere ser –y por supuesto cómo no quiere seguir siendo-  y se organiza colectivamente para lograrlo. En nosotros pues está la principal responsabilidad, la posibilidad del fracaso y seguir en este horror o lograr la libertad y democracia para poder tener una vida digna de ser vivida. Hay que actuar. Ahora.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Algunas notas sobre la marcha del 1 de septiembre

- Nunca he visto tanta gente reunida. Pero no se trata de densidad. Eramos ciudadanos comprometidos ejerciendo su fuerza política evidentemente reponteciada.
- Personas de todo tipo, clases sociales, orígenes unidos por un mañana distinto. Sentí a los miles que somos mirando más al futuro que al ayer o al ahora.

- Marchando por la avenida Libertador pasamos por PDVSA La Campiña. Los militantes rojos rojitos, antes tan agresivos y prepotentes, estaban totalmente desarmados viéndonos. Se les notaba la derrota en el cuerpo.
- Fue muy llamativo cuando volaron los drones. El entusiasmo y la alegría de la multitud que resiste la dictadura y el inmenso deseo de libertad se simbolizaron perfectamente en el aparato volando sobre nosotros.
- Los indios pasaron al lado de nosotros en fila, muy modestamente, rodeados de una multitud que los aplaudía a ellos y a su gesta.
- Cansados decidimos tomar algo en una fuente de soda en un Centro Comercial. Las pantallas mostraron imágenes de una televisora extranjera reseñando la marcha con las contundentes imágenes. Todos estallamos en aplausos y vítores e igualmente la rechifla ante las imágenes de Maduro e Istúriz fueron unánimes. Me gustó observar la sonrisa de los mesoneros entre la gente alborotada.
- Me encuentro a Nacho Ávalos, querido amigo, compañero de la Universidad y miembro de Ojo Electoral. Me dijo que, en la jerga de fanático del beisbol, lo de hoy fue un batazo. No solamente en Caracas, sino que sus contactos le informaron del éxito en varias ciudades del interior.
- Diosdado Cabello escribe un tuit con  una foto señalando el "éxito" de la concentración en la Av. Bolívar. Era una foto del 2012. Pocas veces un error descubre tanta verdad.
- Hay una agenda de protesta y movilización nacional. Debemos seguir con el mismo impulso. El gobierno ha recibido un derechazo descomunal, mantengamos el ritmo para no dejar que se recupere. Nos falta poco, seguramente muy poco. Vamos a vencer.

lunes, 29 de agosto de 2016

1 de Septiembre


No es un milagro ni un alzamiento violento. Es política. Es decir, los ciudadanos ocupándonos de nuestros asuntos y, sobre todo, de ese fundamental que es defender y ejercer nuestra soberanía, la posibilidad de decidir sobre la organización política que queremos darnos, hacer posible el futuro que deseamos. Eso que en una sociedad democrática se hace en buena medida –pero no únicamente- con el voto, en Venezuela tenemos que hacerlo en la calle, presionando al gobierno, obligándolo a que el Estado y sus instituciones respondan a nuestros intereses, los de la mayoría de los ciudadanos y no a los del grupo minúsculo que lo ha secuestrado para su conveniencia.

Lograrlo requiere un coraje inmenso. Los capos de la mafia que nos gobierna hacen lo único que pueden: amenazar, amedrentar, oprimir y chantajear para reducir nuestra potencia como sociedad. A los empleados públicos, los que se “benefician” de los CLAPS, a los espontáneos que han comenzado a realizar sus particulares formas de protesta y a los presos políticos, que usan como rehenes. A todos nosotros de un modo u otro. Por otro parte ofrecen comida en mercados el 1 de Septiembre (no un futuro de justicia, libertad, equidad. Tampoco electrodomésticos, dinero, casas, carros, sino solo comida) para que la inmensa mayoría desesperada por el hambre elija aceptar la momentánea limosna doblegando su condición humana y dejándolos como animales ocupados únicamente de su sobrevivencia.

El miedo y el hambre son las únicas formas que le quedan a esta pandilla malvada y rapaz para intentar prolongarse en el poder. Es esa la negación más fundamental a todo lo que han dicho durante estos años. Aún pretenden convencer inútilmente a la gente que los odia y desprecia, que ellos son sus representantes y voceros, que desean solo el bienestar para el pueblo y que hacen todo lo posible por superar la crisis que ellos mismos han producido por sus errores y corrupción. Por esas complicadas idas y venidas de la conciencia pretenden engañar -aunque también saben lo inútil que resulta- y son conscientes que lo único que consiguen es aumentar la dosis de repugnancia y la ira que producen en todos nosotros. Por ello se apoyan en las armas. Excepto por los militares que los sostienen, a quienes han entregado el país como botín, el resto es un inmenso huracán que ruge a su alrededor y que finalmente los borrará.

Tengo mis diferencias con la MUD y con la manera en que se ha convocado esta Toma de Caracas. Sé que a muchos el miedo a la represión y la necesidad impedirán que asistan, que funcionarán los medios que ya están usando para impedir que la gente ejerza sus derechos políticos. Pero incorporarse a la lucha es lo que debemos hacer. La presencia en la calle, presionar por el revocatorio, exigir los derechos y el respeto a las leyes. Todo eso enrumbado finalmente a quitarnos de encima a la dictadura criminal. No es con milagros de algunos iluminados, con la intervención de potencias sobrenaturales. Tampoco con la súplica a los militares que nos han gobernado de manera tan imbécil, robado de forma tan voraz y reprimido con tanta sevicia durante todos estos años que lograremos la libertad y la democracia. Ni con una violencia inarticulada y ciega que logre reforzar, lejos de disminuir, el poder de los verdugos.

Es con nuestro esfuerzo, con la resistencia y con la toma de conciencia cada vez mayor de nuestra potencia política que lo lograremos. Para ello es fundamental la calle, el espacio político por excelencia. Reconocernos como ciudadanos unos a otros en la acción colectiva, comenzar a andar juntos de nuevo. Por ello la ciudad será el lugar privilegiado para mostrar nuestra voluntad al cambio y gritar a todo pulmón que no le tememos a las botas militares y a los fusiles, a los chantajes y amenazas de los capos, que sabemos que nosotros hacemos nuestra propia historia. Esa es la importancia del 1 de septiembre.

Se ha señalado muchas veces como este gobierno ha logrado convertir en actos heroicos lo que podían ser acciones más o menos normales en una sociedad libre: elecciones, protestas, la misma petición de respeto a la constitución. La valentía y tenacidad que tuvimos para validar las firmas frente a todas las trampas y zancadillas con que trataron de impedirlo es una muestra importante de esto. Muchos fueron héroes, no bélicos, no iluminados sino civiles y políticos. Ahora tenemos la oportunidad de que el 1 de Septiembre todos lo seamos y que ejerzamos nuestra voluntad política y ciudadana por nosotros mismos, por los que no puedan incorporarse y sobre todo por nuestros hijos. Abraham Lincoln en el famoso discurso de Gettysburg, lo dijo con palabras que en nuestro momento cobran una fuerza inmensa y se convierten en bandera pero también en mandato para todos nosotros “Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la Tierra”.


¡Nos vemos en la calle amigos!

martes, 5 de enero de 2016

Cumpleaños

Dia 30: Cumpleaños. Hoy tengo el inmenso regalo de cumpleaños que es la instalación de la Asamblea Nacional. Es el primer paso para hacer de este país no una potencia, un ejemplo para el mundo, una tierra de sueños, vanguardia de nada, sino solamente un país donde se puede vivir con un mínimo de tranquilidad. Un país con las libertades que permita luchar razonablemente a cada uno por su felicidad. Un modesto país civil, republicano, que haga el esfuerzo por ilustrarse, sabiendo que esa es la vía para mejorar un poco más y entrar en la contemporaneidad. Que tienda la mano a los más vulnerables y les permita el florecimiento que ha sido traicionado tantas veces.

Pero es solo un primer paso en un camino lleno de dificultades. Además de la enorme crisis con todas sus oscuras facetas, están las resistencias de un gobierno canalla que se niega a aceptar la realidad. No perciben que el país ha cambiado, que la gente ya no los sigue (lo que ha ido sucediendo pausada y continuamente desde 2007, cuando Chávez perdió el referéndum para la reforma constitucional). El 6D fue una derrota estruendosa que viene a consolidar ese rechazo cada vez más numeroso al chavismo madurismo. He mencionado anteriormente facetas de esta conducta donde se mezclan malacrianza infantil, ceguera política, rasgos psicopáticos y modos delictivos. Todo ello, en el caso de las cúpulas, para mantenerse en el poder, proteger el botín que han hecho del país y cada vez más, de tapadera para delitos de hondo calado. Han convertido el Estado en la guarida donde lavar y legitimar sus tropelías. Solo que cada vez están más al descubierto.

Pero me interesa ahora denunciar otro aspecto de esta resistencia protagonizada por otros sectores que no son, al menos directamente, la cúpula mafiosa gorila. Se trata de los radicales dentro del chavismo que hace llamados a una suerte de insurrección y desconocimiento del estado de derecho a fin de continuar la malhadada revolución. Tomo como ejemplo para ilustrar al energúmeno y canalla de José Roberto Duque. Este personajillo en un rapto histérico de vanguardismo y radicalismo revolucionario hace un llamado a “mearse en tus leyes” bajo el pretexto (donde se muestran las muchas complicidades, no solo de lenguaje, con la cúpula mafiosa) de ser “burguesas”. Promueve este Lenín de pacotilla un traspaso de todo el poder a las comunas, eso sí, alentado y dirigido desde el poder. Las comunas no son sino una excusa más de la inicua hegemonía del poder, convirtiendo lo que podría ser un movimiento libertario, en un apéndice burocrático y clientelar, tutelado por un gobierno de delincuentes en franca decadencia. La burda maniobra de último momento con el parapeto de congreso comunal lo demuestra.

No nos ocuparemos ahora de esta siniestra alianza y complicidad –por acción o por un ominoso silencio- de radicales, mucho de ellos intelectuales, con la mafia gorila. Por ejemplo, podemos notar como muestran su estupefacción ante la elección de Ramos Allup para la presidencia de la Asamblea y sin embargo han estado cómodos y calladitos con el cuartelero de Cabello y sus mazazos. Son expresión de un radicalismo nutrido y cobijado desde el poder que no oculta su agradecimiento y solícito amor por sus amos.

El hecho es que estos extremistas, que son grupitos ínfimos no entienden lo que ha sucedido. Lo que hemos ya mencionado: son una minoría dentro de la minoría que es el chavismo. No reconocen que el pueblo de quien se dicen formar vanguardia preclara y únicos voceros les ha dicho otra cosa. La mayoría “circunstancial” (¿Cuál hecho en este mundo no le es?) es anuncio de un cambio radical de los vientos políticos, sociales y me atrevo a decir culturales. Las leyes del parlamento no son burguesas sino las que se aprueben una Asamblea electa, no por precisamente burgueses o lacayos del imperialismo, sino por el venezolano corriente, muchos de los cuales apoyaron a Chávez y su proyecto, hoy hastiados y sobre todo desengañados de la ineficiencia, corrupción y el malandraje.

En los años anteriores, desconocer y ningunear a la mitad de los venezolanos que nos oponíamos era un gesto de puro fascismo. Ahora que son una minoría agotada, negar a los oponentes es signo de una profunda enajenación psicopática. No dudo que están disolviéndose. Si merecen mención, es por la virulencia que proponen y como eso puede significar la violencia de unos hampones sobre la gente. Esto justificado no bajo el mandato de leyes de un cuerpo republicano elegido democráticamente o de una forma asamblearia de auténtica raigambre popular, sino de la voluntad de este puñito que maquilla del peor izquierdismo infantiloide la locura senil de un orden agotado.

Hoy estoy complacido, respiro un aire que tiene mucho de la claridad de enero y de democracia vigorizada. Estar atentos, firmes respecto al inmenso monstruo que se diluye, pero también con los nuestros, que sepan –como es justicia, hay que decir, lo han hecho hasta ahora- quienes son los soberanos. Que no se pierdan en la lógica maldita del poder.

Hija mía gracias por abrazarme. Sí, para mi en la bajada y para ti en un amplio horizonte, se asoma un futuro. Algo lejos, empinado, pero hermoso ¡Vamos para allá!

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Estrategia y lucha civil

Día 24: Estrategia y lucha civil. Como habíamos señalado, el golpe sigue desarrollándose. El anterior episodio de las impugnaciones fue un ensayo. El asalto político formalmente lo da el Tribunal Supremo de Justicia al aceptar las impugnaciones y por otra parte el Ejecutivo creando una campaña para intentar deslegitimar el triunfo de la MUD, “El 6 de diciembre ganó una contrarrevolución no democrática (...) es una derecha extremista” señalaba ayer Maduro y añadía “Buscar la mejor manera de neutralizar el vil egoísmo que otra vez triunfó”. Para ello insiste con la idea de un legislativo paralelo para arrebatar funciones a la Asamblea Nacional y minimizar sus atributos legales “Ante la amenaza, los parlamentos comunales se levantaron de pie”.

Aunque vestido de ropaje institucional el golpe realmente lo está dando la mafia gorila corrupta. Usando los poderes públicos que han controlado y acomodado a su medida, continúan con el plan de desconocer la Constitución y negar los resultados electorales, esto es la decisión soberana que de forma clarísima se expresó el domingo 6 de diciembre. Que ese golpe tenga ahora como actores a unos magistrados títeres es mera apariencia. Sus protagonistas son Maduro y Cabello a la cabeza, la cúpula del gobierno y del PSUV y los altos mandos militares corrompidos y cómplices.

El objetivo más inmediato es reducir la mayoría de dos tercios en la Asamblea, los 112 diputados que hemos elegido los ciudadanos. Con ello anulan la posibilidad de activar los mecanismos para legitimar de nuevo (de facto por el apoyo popular con el que cuenta la MUD y de iuris para restituir la letra de la Constitución y las leyes) el resto de los poderes públicos. Se trata de ahogar así que se revisen, anulen y se hagan de nuevo los nombramientos de los magistrados espuriamente elegidos por la actual Asamblea moribunda. El TSJ y la Asamblea son las dos piezas claves en el ajedrez del cambio para lograr el desmontaje de la pesadilla mafiosa. En segundo lugar evitan también activar las formas constitucionales para salir de Maduro. Si logran este primer objetivo, sabotear después las labores de la Asamblea será tarea fácil desde instancias paraconstitucionales como el parlamento comunal.

Este es uno de los momentos culminantes de una estrategia definitivamente suicida. Es tratar de mantenerse en el poder a como de lugar, “como sea”. Están quemando las naves, no hay retroceso. La negación de tomar medidas económicas, de enfrentar la corrupción y las diversas formas de la delincuencia ya eran signo de esto. Haberlo hecho significaba perder los soportes de los cuales están fragilmente guindando. Ellos son la corrupción y el poder de las armas (en manos de paramilitares-delincuentes y militares cómplices). Piensan que no tiene otra salida, no ven posible algún tipo de desenganche del poder, se sienten efectivamente perdidos y amenazados. Por ello siempre dan un paso más dentro de la oscura noche de la ilegitimidad, la ilegalidad y sobre todo el desprecio e ira de la gente. Se ha discutido mucho sobre la falta de legitimidad del chavismo-madurismo. Este golpe en curso los desnuda definitivamente. Han decidido dar el salto a la dictadura -no popular, ni mucho menos del proletariado- sino mafiosa.

Ayer –todos seguramente lo hemos visto- un infame llamado Alberto Allen Acosta, protagonista en la alocución de Maduro, decía “Aquí el que se rinda, un pepazo por la cabeza, pin”. El presidente además de llamarle la atención juguetonamente diciéndole loco y recordándole que estaba en el aire no hizo nada. Este delincuente y su gesto es signo y símbolo del madurismo en etapa terminal. Representa el estilo mafioso y matón de sus líderes, amenazando primero a los propios “seguidores” los suyos y luego a todo el país. Pero también apunta a lo que pretenden hacer, someternos con el miedo y la fuerza luego de robarse las últimas formas de una república moderna y sustituirla con la caricatura grotesca de un gobierno de comunas que apenas mal disfraza los modos y conductas de los pranes.

Enfrentar este golpe de los capos es un deber ciudadano, lo debemos hacer ciudadanamente con firmeza y amparados en la ley. Además debemos procurarnos todo el apoyo externo que podamos.

La lucha será dura hija, como sucede con todo lo que es realmente importante, pero la vamos a dar juntos todos. Somos mayoría y tenemos la razón.

Las citas de Maduro se las debo a la querida Naky Soto @Naky

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Décimo día

Décimo día: firmeza. Las amenazas eran la semana pasada vagas, apenas gritos  sin definición, las bravuconadas de unos indignos que no aceptan la derrota y no entiende lo que les dijo el país. Ahora han tomado forma, se hacen peligrosamente reconocibles. Sin dejar de señalar las agresiones particulares como son los despidos a personas, el asunto de la televisora de la Asamblea Nacional y tantos otros donde la fuerza del monstruo se ha ensañado de manera ilegal y soberbia, debemos estar atentos a las acciones de la mafia gorila. Maduro ha señalado que la Asamblea electa es “ilegítima”, que se trata de un “golpe electoral” y ha advertido  “No crean que esto se va a quedar así, nosotros vamos a cambiar esta situación”. Ya lo están haciendo. Cabello ayer instaló un “Parlamento Comunal Nacional” con personal elegidas por él, no por las comunas como establece la ley. Con esto ha cumplido desde adentro de la Asamblea las amenazas de los pandilleros menores -Aissami y García Carneiro-  de llevar al “pueblo” (que no son más que sus fuerzas de choque y matachines a sueldo) para impedir que se instale la Asamblea electa por los venezolanos. También se ha mencionado las impugnaciones a los diputados ya proclamados y con  credenciales. Jorge Rodríguez pide revisión de actas por supuesto fraude, ellos que han controlado todos los hilos del poder. Por último la elección de los magistrados del TSJ, que señalan los expertos, solamente por el saltarse los plazos establecidos por la ley, de hacerse en la fecha que han anunciado sería totalmente nula.

Estos y otras reacciones del gobierno son un golpe de estado a la Constitución. Se hace ignorando el estruendoso rechazo que le hemos dado el 6D. Se trata de desconocer la voluntad firme expresada por medio del voto (un voto especialmente valioso en medio de las amenazas generalizadas y sobre todo particulares sobre miles de venezolanos). No tienen quien los respalde en la calle y solo les queda las raterías leguleyas. Que este golpe se esté realizando paso a paso, usando vías que parecen legales pero realmente fraudulentas  y realizado desde las instituciones, no por ello deja de ser un golpe de estado flagrante y como tal la MUD y los venezolanos debemos tomarlo.

No vale siquiera recordar la bufonada del documento de reconocimiento de los resultados. Pero desconocer la aplastante derrota propinada por la mayoría de los venezolanos y sobre todo pretender ignorar que ella es la respuesta clara y contundente de los ciudadanos al desastre y la destrucción en que han sumido el país, a sus modos delincuenciales, las permanentes mentiras y engaños, el rechazo al insulto a la inteligencia de la gente y violar su dignidad, a la pretensión -aunque evidentemente fracasada- de convertirnos en rebaño dócil, embrutecidos por el afán de la mera sobrevivencia.

Parece que no se han dado cuenta siquiera de que son ahora la minoría, los escuálidos y que la oposición ha ganado la Asamblea Nacional que es, sin lugar a dudas, por su carácter de representación del pueblo, el poder público más importante. Y por último no terminan entender que todas estas acciones lo que hacen es mostrar su debilidad y desespero y que apuntan a la liquidación no de la Asamblea Nacional, regalo de libertad que se han dado los venezolanos, de la MUD sino a la infame morisqueta de revolución y sus cabecillas.

Estoy firme hija. Tranquilo pero firme. No voy a dejar que nos quiten la sonrisa del rostro

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Tercer día

Tercer día: prudencia. Ayer Maduro mostró de forma aberrante la naturaleza del chavismo y su etapa terminal que tan acertadamente lleva su nombre. De su histeria fascista sólo vale la pena recordar el resentimiento infantiloide contra la mayoría de los venezolanos que votaron en su contra, las amenazas -de las cuales ya se han visto cumplimientos concretos hoy- de no dar los beneficios sociales que le corresponden como jefe del Estado, convertidos ahora en dádivas graciosas que son negadas a los siervos desobedientes y malagradecidos, el idiota maniqueísmo dónde están de un lado los “buenos” y del otro los “malos”, es decir, la inmensa mayoría del país.

Esa es la revolución bolivariana, lo que siempre hemos sabido, pero ahora dicho por la boca inmunda a todo el país de su líder.

Pero quisiera resaltar especialmente el problema de la legitimidad. La legitimidad del poder estuvo anclada a veces en Dios, para otros en la historia y sus sentidos inexistentes, en el destino manifiesto o en la farsa de la utopía. Que lo sea en la ciudadanía, no solamente es un rasgo democrático con un contenido moral, sino que también tiene una razón fundamental: la racionalidad no es algo inscrito en la cabeza de cada uno, sino el producto que se teje en una comunidad a través del lenguaje. Nuestro yo se forma en oposición y acuerdos con los otros. Las razones no son solamente “mis razones” sino lo que en ese hacer y rehacerse continuo es el producto de nuestras interacciones. De ahí se establecen consensos más o menos razonados. Así se determina lo verdadero, así también lo real. Es por ello que Maduro y su camarilla son la nada.

Maduro y sus cómplices saben desde hace tiempo que han perdido toda legitimidad. La sangre y vitalidad que mostró el chavismo hace tiempo se secó. Sólo quedan las cada vez más patéticas bufonadas y amenazas de una pandilla de malvivientes. Es por esto que no pueden reflexionar, hacerlo significaría reconocer el esperpento que son. Sería entender y asumir cuáles son las razones por las que millones de venezolanos han decidido darle la espalda. Comprender que la sobrevivencia solamente está en asumir la realidad. Esto lo saben, pero hacerlo completamente consciente y asumir sus consecuencias significaría dejar de ser lo que son. Su patético drama es seguir por la cada vez más desembozada malignidad para intentar sobrevivir o negarse y por lo tanto acabarse a sí mismos y devenir otra cosa. Del primer modo -que parece ser el que se vislumbra como más probable- seremos nosotros los que produciremos su liquidación. Esto por las vías que ellos mismos han puesto en nuestras manos. El 6D es el primer paso de este camino. El segundo sería dinamitarse por mano propia.

La MUD debe insistir en la estrategia que tan buenos frutos le ha dado. No caer en la lógica psicótica de Maduro sino dejar que él mismo llegue a la hez de su propia sustancia. Dejarlo que se cocine en su propia salsa. Esto significa que la Asamblea haga su trabajo, le muestre al país que cumple lo que ha prometido, resista hábilmente sus ataques y haga evidente, cada vez más para mayor cantidad de personas, la necesidad de salir cívicamente de los miserables que nos gobiernan. No es tiempo de bravuconadas, de los modos destemplados, de la faena de pandillero de la esquina. Además esos siempre han sido los de Chávez y su prole. No hace falta, sólo hay que mover bien las piezas del tablero para que ellos mismos ahoguen a su rey de pacotilla.

Lo sé hija, afuera suenan las fieras. No temas, aúllan porque nos tienen miedo, porque saben que están perdidas.

martes, 8 de diciembre de 2015

Segundo día

Segundo día: consolidar la victoria. Dentro de la trapacerías y triquiñuelas de la mafia gorila está la opacidad en todo lo que interesa a los ciudadanos, lo que es de su absoluta incumbencia. La información que es esencial para entenderse, tomar decisiones, planificar, reflexionar –y por tanto criticar- no está disponible. Los datos macoreconómicos, las cifras de homicidios, el boletín epidemiológicos, son ejemplos que por dichos hasta el cansancio no dejan de ser escandalosos. El CNE en esto ha sido un ejemplo claro desde la noche del domingo hasta hoy. En un sistema automatizado, donde se tiene la información de manera muy rápida es insólito que no se tenga el cuadro completo de las elecciones para la Asamblea Nacional. Por supuesto, el motivo no es técnico, ni siquiera político sino canallesco y delincuencial. El CNE y sus amos tienen muy poco margen para alterar los resultados –poco, no ninguno. Se trata más bien de la idea de crear zozobra, que se levante el oleaje de los rumores, la duda. Se crispan los ánimos y ahí sí pueden sacar mucho provecho del miedo, la impotencia, la ira. Eso es lo que han hecho todos estos años. Esa son las bajezas del poder.

Hoy ya hay certeza de la mayoría calificada, 2/3 de la Asamblea. He dicho que esta es una inmensa victoria moral, porque se hizo contra el abuso obsceno del poder contra la oposición, pero también sobre todo porque representa la valentía de millones de ciudadanos que decidieron enfrentar un gobierno que se había metamorfoseado en un pran, que nos pensó a todos, pero sobre todo a los más humildes, como sus lacayos a los que podía mandonear a voluntad. La gente se reveló cívicamente no solamente contra el miedo y el chantaje, sino también contra la complicidad delincuencial y la compra de voluntades por dinero o baratijas. La nueva Asamblea debe hacer el esfuerzo inmenso de honrar esa representación y no defraudarnos. Mencionamos la necesidad de negociar pues es el modo propio de la política, pero más allá de los fines estratégicos está la rectitud que se expresa en atenerse a la Constitución y las leyes. Hoy estamos disfrutando las mieles de un triunfo que nos ilumina el futuro, pero mañana comenzaran los claroscuros, las necesarias mediaciones, las amenazas que suponen enfrentar el abismo de la crisis y al mismo tiempo el monstruo moribundo pero con recursos para incendiar al país. Evitar el envilecimiento del poder por supuesto no es solamente un cuidado de cada uno de los diputados y de su conciencia, falible, limitada y cambiante (como la de todos nosotros) sino de la vigilancia y crítica de la ciudadanía que los eligió. De esas amenazas hay que mencionar, porque el país ha sido víctima de ella, la táctica mafiosa del gobierno de comprar adhesiones en la Asamblea. Los nombres de William Ojeda y Ricardo Sánchez deben ser los últimos ejemplos de la traición y la inmundicia en los modos gansteriles de chavismo.

La MUD ha tenido una conducta que en un primer vistazo parece más pasiva, acaso timorata pero que es la apropiada si nos atenemos a los resultados. Es de reconocer que se han mantenido firmes, resistiendo y en las últimas 24 horas, han mostrado los dientes para defender la victoria. Pero esta falta de ángel y carisma, este tono pausado, también tiene un lugar en la nueva Venezuela que comienza a asomarse. Debe ser acaso el nuevo carácter del hombre público. El político que no basa su liderazgo en su personalidad avasallante, en su carisma, sino en la eficiencia, en lograr objetivos que beneficien a la mayoría, en respetar la ley. Pero sobre todo, ser consciente de que el hacer político consiste en tratar de articular consensos que giren alrededor del diálogo racional, que ve solo la fortaleza en el trabajo con los otros, que entienda los disensos y no piense que la única estrategias con los contrarios es aplastarlos como enemigos. Para fundamentar esos consensos hace falta negociar (palabra que aún tiene el aire de traición y cosa oscura que le imprimió la anti-política) y para negociar hace falta tener la actitud de reconocer al otro y admitir que puede tener razones más adecuadas que las propias. Nadie tiene la verdad definitiva ni “sabe cómo es la cosa”. Por supuesto, la danza de los egos siempre estará presente pero hemos visto cómo han quedado arrinconados. Ha sido una estrategia derrotada. La gente de la MUD ha hecho gala de este tono moderado, sobrio, sin la gritadera y tono cuartelario, sin los embrujos de la megalomanía, y eso ya es un buen pie para seguir adelante.

Sí hija, despierta, que ahora sí podemos soñar de verdad.

lunes, 7 de diciembre de 2015

7 de diciembre 2015

Primer día: Ganamos!!! todos los indicios apuntaban a ello. La descomposición del chavismo-madurismo, la brutal crisis económica, el cansancio a la maquinaria de odio, represiva, sectaria y ciega. Toda la energía acumulada en estos dos años, la asfixia que todos sentimos, la sensación de que no había salidas se encauzó en esta inmensa avalancha de votos. Percibí indicios ayer: la diana no sonó, algunos puntos rojos que vi sin alma, con unos militantes en actitud totalmente distinta a la de años pasados, donde se pavoneaban su poder, soberbia. Pero sobre todo, esa mezcla de rabia y convicción de la gente de oposición -que es una mayoría aplastante ahora en el país- de pensar que lo posible se puede hacer real. Lo logramos, como ciudadanos empujamos a la historia. Hoy es el primer día, hoy es solo el comienzo de una ruta ardua. Más allá que nuestros representantes tengan lo que parece una mayoría calificada en la Asamblea Nacional, el viraje histórico se ha dado. Los horizontes son ahora amplios.

El discurso de Maduro de "reconocimiento" fue un intento desesperado de mantener cohesión y seguir en la ruta que los ha llevado a esta quiebre. No habló de diálogo, no asumió que había cambiado el país, minimizó la victoria de la mayoría del pueblo venezolano. Derrota de mierda Maduro.

Con la MUD a la cabeza, los venezolanos verdaderamente tuvimos una victoria épica. Contra un Estado-gobierno que abusó de los recursos de todos en su provecho, de la hegemonía de los medios, de las amenazas a particulares en sus ámbitos pequeños (la gente en las misiones, trabajos, grupos sociales, etc.) y al país en general a través del vociferar obsceno y violento del alto gobierno, de la maquina de control social que han ido tejiendo. pero ayer pudimos derrotarlos, mostraron sus que tal vez anuncien su derrumbe, de las complicidades en el delito y atropello. Pudimos hacerlo, les ganamos, mostramos que sí podemos, con valor y determinación. El poder omnímodo se mostró como lo que es: un fantasma, una cáscara si se le vacía de la legitimidad de la gente, de los ciudadanos.

En este sentido, sin pretender nada definitivo puede haber muestras de una nueva subjetividad social que se va formando. Debe ser una gran tarea de todos el impulsarla. Que la gente se haga cargo de sus propia realidad, que se entienda que la soberanía les pertenece, remplazar, como tanto se ha dicho, la idea de pueblo por el de ciudadanos libres. Profundizar la idea de autonomía del Estado-gobierno y de que la realidad no es algo que nos sucede, nos aplasta sino de la que somos autores.
De la misma manera es una oportunidad de oro para comenzar una transformación institucional. No solamente las ansiada y urgente separación de los poderes ante el monopolio que se instauro a partir de Chávez, pero que tenía ya antecedentes perversos en el bipartidismo. Pienso sobre todo en darle a la Asamblea el protagonismo frente a la secular macrocefalia del ejecutivo. Otorgarle a los representantes de los ciudadanos mayor peso específico en la arquitectura del poder que al ejecutivo.

El gran reto es la crisis económica. Si no me equivoco en la posición del gobierno, es poco lo que desde ya se puede hacer. Sin embargo se pueden comenzar a enviar señales al país y afuera de confianza en que hemos comenzado los cambios, que una racionalidad económica y política se va abriendo paso. Se deben al menos afinar estrategias para transitar este camino con el escenario de cooperación con el gobierno o en contra de él.

Esta, además, de política es una gran victoria moral. No de unos héroes angélados, sino de personas que han decidido una lucha política opuesta a como la ha hecho una camarilla mafiosa corrompida y delincuencial. Hay que preservar este carácter moral que debe ir de la mano con una sabiduría práctica una prudencia que vaya indicando paso a paso los objetivos y bienes particulares y los más fundamentales y amplios. Especial cuidado, sobre todo, con las necesarias negociaciones que hay que mantener con el chavismo, los acuerdos que se deben pactar. Pero por otro lado poner como objetivo vital para nosotros como sociedad la justicia ante el latrocinio y el abuso del poder sobre los ciudadanos. También debemos reorganizar el mapa de la otredad y la mismidad ¿quienes somos ahora? ¿quienes que eran los otros ahora son los nuestros? ¿cuál es el lugar de los otros?

Hija mía, el futuro siempre es posible, siempre podemos mejorarlo, a veces es más fácil, a veces más difícil. Me gusta que tengas muchas referencias, que juegues con las pertenencias, que no estés atada, pero este país que es nuestro ya no tiene que ser un castigo, ahora es más una promesa, Nosotros seguiremos luchando para, poco a poco, cumplirla.

Debemos seguirnos pensando y haciendo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La intervención de las fieras

La canalla chavista-madurocabellista está interviniendo las Universidades, creen que van a cumplir su viejo anhelo. El fascismo que los constituye pretende así controlar el único reducto del estado venezolano que no ha caído bajo su lógica ruin y destructiva. Pero se equivocan si creen que vamos a someternos y entregar la Universidad para que la destruyan y envilezcan como han hecho con todo el país.

Olvidan que la mayoría hemos resistido estos quince años de atropellos, que somos conscientes de la fuerza moral que tenemos frente a la descomposición que los ahoga, que sabemos que representamos los anhelos de miles de personas, que en las aulas universitarias está mucho del futuro que cada vez tenemos más cerca.

Somos herederos de una tradición de lucha y rebeldía intelectual y políticas que ellos han traicionado desde las miasmas del PSUV. No vamos a dar un paso atrás, no le vamos a ceder un milímetro de nuestras Universidades, las del pueblo, las de la gente. A lo mejor a la fuerza de fusil entran. Puede que nos saquen de nuestras aulas, laboratorios y cubículos, impongan autoridades y nos amenacen y chantajeen pero no los vamos a obedecer, no seremos los sirvientes dóciles y fieles a los que están acostumbrados y que es la única manera como entienden a los otros. Como todos ellos -por cierto- lo fueron de Chávez.

Hablo por mi y sé que por miles de profesores, estudiantes, empleados y obreros. Se equivocaron de objetivo, los universitarios no vamos a rendirnos y 300 años de la Universidad venezolana que ha permanecido mientras que los tiranos que han tratado de someterla son polvo, es la mejor prueba.

Los estamos esperando.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Paro en la Universidad Venezolana

La comunicación que le he escrito a mis estudiantes para invitarlos a unirse a la lucha por la Universidad.

Apreciados estudiantes

Como ya deben saber, ayer martes 8 de Septiembre, en la asamblea de la APUCV, que es la asociación de profesores de nuestra Universidad, se confirmó el paro indefinido. La primera razón, aunque no la fundamental, es que en la mesa de negociación con el gobierno se aprobó, en contra de lo acordado por todos los profesores en consultas en la mayoría de las Universidades del país, una tabla salarial que nos somete a niveles que están bajo los límites de pobreza. Ningún profesor de ninguna universidad pública puede adquirir la canasta básica y muchos (dentro de los que me incluyo) la canasta alimentaria. Pero les señalaba que esta no es la razón principal del paro.

Como les he dicho en el salón de clases y mediante comunicaciones similares a ésta, el gobierno tiene desde hace más de diez años la necesidad de controlar la Universidad venezolana, especialmente las autónomas. Como no cuentan con la mayoría política dentro de ellas para hacer las reformas que quieren, han decidido destruirla mediante cuatro estrategias que muestran la cobardía y crueldad que le conocemos.

1.- El presupuesto de la UCV ha sido el mismo desde el 2007, eso ha deteriorado cada vez más el desempeño de cada una de las actividades que se desarrollan en la Universidad, especialmente la docencia y la investigación. No hay recursos para mantener laboratorios, bibliotecas, garantizar la adecuada formación de los profesores y con ella la calidad de la educación de ustedes, adquirir elementos fundamentales para la cotidianidad (equipos, mobiliario, ni siquiera papel e insumos para impresoras), aumento de becas, servicios de salud adecuados para estudiantes, profesores, obreros y empleados, mejoramientos de la planta física, adecuación tecnológica, recuperación y mejoramiento de la planta física, entre un infinidad de deficiencias que sentimos a diario.

2.- En segundo lugar los salarios han sido, y ahora más, salarios miserables. Han llevado a profesores formados y con una gran experiencia en la docencia e investigación a renunciar a las universidades y la mayoría irse país. Las universidades se quedan sin profesores, muy pocos quieren formarse para serlo. Eso hace que se cierren materias, que la calidad en su formación no sea la adecuada y eventualmente colapse la Universidad.
3.- El tercer elemento es el acoso judicial: en las universidades autónomas se hacen elecciones para elegir a las autoridades que conducen la universidad. El gobierno ha prohibido que se realicen esas elecciones si no se hacen bajo un reglamente ilegal y antiuniversitario. Las autoridades luego de más de dos períodos en el ejercicio de sus cargos se han agotado al no haber la renovación necesaria en todos los niveles. Eso los incluye a ustedes, porque los estudiantes también son autoridades en las universidades autónomas al formar parte de los Consejos de Escuela, de Facultad y Universitario, que son los órganos que dirigen la vida universitaria.

4.- Por último la agresión de colectivos armados y otros delincuentes que continuamente, sobre todo en momentos de conflictos, han entrado a los recintos universitarios –en especial en nuestra UCV- y han agredido a miembros de nuestra comunidad, destruido bienes, creando zozobra y temor dentro de lo que debería ser un ámbito de paz y estudio. Ninguno de esos agresores ha sido procesado por esto y muchos, más bien han sido públicamente recompensados por sus delitos.

Esa razón, la de denunciar al gobierno y articularnos para defender las universidades, es la que ha motivado el paro que convocan los profesores pero que queremos se nos unan los estudiantes y los gremios de empleados y obreros. La Universidad ha sido la conciencia de la sociedad, su espacio de reflexión y donde se han producido muchas de las soluciones a importantes problemas de la sociedad, donde se forman los profesionales que con sus conocimientos deben conducir el país, tanto en el sector público como en el privado, aquí se desarrolla la mayoría de la investigación científica. Los universitarios hemos luchado por mantener la autonomía e independencia de las políticas gubernamentales que con el tiempo hemos constatado cuan perjudiciales y perversas han sido para los intereses de las grandes mayorías de la sociedad venezolana. En su posición de no dejarse dominar por el gobierno, las universidades han mostrado valentía y firmeza –somos las únicas instituciones del estado venezolanos que hemos resistido a los intentos de dominio y control gubernamental- pero también claridad, dados los resultados que tenemos ahora en nuestro depauperado país consecuencia de las políticas de los últimos 15 años.

Esta es la verdadera razón del conflicto de los profesores universitarios. Se trata de la dignidad, decencia y de lucidez para defender la academia y con ella al país. No es la primera vez que las universidades y sobre todo nuestra UCV han sido la vanguardia de las luchas por la libertad en Venezuela. Esta es la razón por la que ustedes también deben integrarse a este conflicto que tiene años produciéndose pero que ahora tal vez tenga su momento culminante. Los llamo no solamente a la solidaridad con sus profesores que siempre y la mayoría de ustedes ha expresado y muchos acompañado en la calle, en protestas, reuniones, actos y en su hacer cotidiano. También para que dentro de ustedes, en el sector estudiantil, aquí en la Escuela de Economía y en el resto de la Universidad, levanten sus propias banderas de lucha con temas y preocupaciones propias y con su organización, sus objetivos particulares, sus preocupaciones y deseos sobre cómo deber ser y qué necesita la Universidad para funcionar adecuadamente y juntos a los profesores, obreros y empleados, estemos dispuestos a defender la UCV.

Tal vez en este conflicto de los universitarios todos, unidos contra un gobierno canalla y tramposo esté uno de los frentes más importante de la liberación de nuestro país en este momento de sombras y dolor y sobre todo para que ustedes tengan un futuro que no se limite a sobrevivir que es malvivir en Venezuela o encontrar las formas para irse a otro lado. No son responsables y no se lo merecen, pero sí pueden cambiarlo.

¡¡Todos juntos podemos luchar para salvar a la Universidad y con ello de algún modo, a nosotros mismos!!

domingo, 12 de julio de 2015

Disociados

El aislamiento de la mafia que nos gobierna, sumado a los privilegios económicos -a nuestra costa- con los que se "adornan" ha devenido en una de las claves de nuestra tragedia. Esta es la principal causa de su incapacidad de comprender desde su posición la vida que llevamos todos los venezolanos, el sufrimiento cotidiano, la inmensa rabia, la imposibilidad de vivir con dignidad, la frustración, el ahogo, la desesperanza.

La casta en el poder entiende perfectamente bien la situación. Eso se constata en las ruindades y canalladas que hacen para mantener este estado de cosas en la que ellos son los únicos beneficiarios. Es decir, esa comprensión es solamente "cognitiva - instrumental". Se trata de saber como usar los medios (especialmente las necesidades y carencias de una mayoría) para articularlos en función de su fines de rapiña: acabar con las sobras del banquete que solo ellos devoraron.

Únicamente el acompañamiento desde el pathos, hacer de uno el dolor del otro, es que puede surgir la verdadera solidaridad y la comprensión más clara de lo que pasa en el país. Si tuvieran la decencia de oír a la gente en la cola, sentir el miedo que permanentemente sentimos por la vida de familiares y amigos ante la violencia hamponil, la angustia por la falta de un medicamento vital, la negación de un futuro amable, de la posibilidad de proyectos vitales en todos, que hace que cada día nos quedemos más solos y más tristes... Así tendrían efectivamente una idea de la realidad del mapa histórico que nos configura. El verdadero gesto de nuestro rostro.

Estar "dentro" de nuestra realidad, el vivirla como la luchamos y padecemos todos, les obligaría a sentir la necesidad de hacer cambios efectivos para salir de esta catástrofe (a pesar de que signifique limitaciones a su poder), les impediría continuar con la cada vez más deficiente invención de mentiras y lo estéril que se ha vuelto la polarización política como herramienta táctica, frente a la unidad del padecimiento común. Les haría darse cuenta de la farsa de un discurso igualitario frente a las escandalosas muestras -que ya poco se molestan en ocultar- de riqueza y privilegios. Les permitiría olfatear el odio hacia ellos que se grita con voz más y más alta. Los invitaría a ofrecer disculpas por los gigantescos errores que siguen cometiendo y, sobre todo, les pondría delante el futuro que les espera más allá del inevitable derrumbe de esta mierdero en que convirtieron nuestro país.